Beirut, 2 jun (EFE).- La Iglesia marinota (iglesia cristiana con obediencia al Papa y liturgia propia) inició hoy, lunes, su primer sínodo en 200 años, bajo el signo del perdón.
Al sínodo también acudieron observadores de las comunidades musulmanas suní, chií y drusa del Líbano.
Unos 300 religiosos y laicos de esta Iglesia procedentes de todo el mundo participan en el encuentro, el primer evento eclesiástico de esta importancia desde mediados del siglo XIX.
Las reuniones durarán unas tres semanas, incluida una interrupción de siete días para que los prelados hagan una retirada espiritual.
El patriarca maronita, monseñor Nasrala Sfeir, celebró anoche una misa ante miles de fieles en la que subrayó que la Iglesia de esta comunidad está en "perpetua relación con su entorno islámico y árabe".
El sínodo será una gestión "profética" y "valerosa" que permitirá a la Iglesia "purificar su memoria por el perdón", es decir, volver a situarse en la historia contemporánea del Líbano, país que sufrió una guerra civil confesional durante 15 años (1975-1990), afirmó.
"Es indispensable celebrar este sínodo después de las guerras que se sucedieron durante 15 años sobre nuestra tierra" y dejaron sobre algunos espíritus "las marcas de la violencia, el odio y el deseo de venganza", dijo.
Según el patriarca, este encuentro pretende aclarar "ciertas confusiones" sobre la Iglesia maronita, especialmente porque "vivimos en una región donde la llama de la guerra continua ardiendo".
"Dejar las cosas claras" ayudará a la comunidad musulmana a apreciar el pasado y los aportes de la Iglesia maronita, puntualizó el patriarca de una de las iglesias más importantes del Líbano. EFE
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