
El tomate, que por lo general nunca falta en nuestra mesa, tiene una historia curiosa, según se reseña en la página web historiacocina.com.
Al parecer, este vegetal (aunque muchos afirman que es una fruta) nació en América, pero adquirió fama en Europa, mucho tiempo después de que los españoles lo llevaran a sus tierras como una planta exótica.
En América, los indígenas lo utilizaban más para la decoración y no como un alimento.
Los franceses, tras conocerlo, le llamaron pomodoro o "manzana de oro". Poco a poco, se fue introduciendo en la cocina europea, hasta que regresó a Estados Unidos, donde su uso se popularizó en muchos platillos.