Miami. Caridad González reza ante un gran lienzo de la Virgen de la Caridad del Cobre, grabado por los presos políticos y sacado clandestinamente de Cuba, y a ratos dirige su mirada a través de un ventanal como si esperara la llegada de Elián González.
Pero el niño que dividió en dos los sentimientos de millones de personas no llegará. Al menos, no por ahora.
Hace tres años, un 22 de abril, agentes del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN) de Estados Unidos, en una operación comando y en horas de la madrugada, se apoderaron de Elián y lo entregaron a su padre Juan Miguel González.
Ambos regresaron a Cuba el 28 de junio en un vuelo directo desde Washington D.C., dejando rotos muchos corazones.
"Tenemos fe en que regresará. Un día vendrá aquí", dice González, una anciana en cuyos ojos parecen haberse secado hace rato las lágrimas.
Ella y su hermano Delfín González, de 78 años, acuden religiosamente los domingos a la pequeña casita del barrio conocido como La Pequeña Habana en Miami, donde vivió Elián. La convirtieron en una especie de museo.
En el interior del inmueble se acumulan en vitrinas centenares de juguetes que el exilio cubano entregó a Elián en los siete meses que vivió en Miami, tras convertirlo en una especie de trofeo arrebatado al gobierno de Fidel Castro. El dormitorio de Elián da la impresión de que nunca se hubiera ido.
Historia de un naufragio
El 25 de noviembre de 1999, Elián, de seis años, fue rescatado por el pescador Donato Dalrymple. Era el único superviviente de un naufragio.
Aparentemente la madre, en un postrer gesto heroico, alcanzó a poner al niño sobre un neumático de automóvil.Ella, el novio de ésta y otras nueve personas murieron ahogadas al tratar de huir de Cuba. Elizabeth Brotons se había divorciado del padre de Elián y nunca le confió sus planes de llevarse el niño a Estados Unidos. Cuando Elián llegó a Miami se hicieron cargo de él sus tíos abuelos y la prima Marisleysis González, quien fungió inmediatamente de madre adoptiva.
El padre reclamó al menor aduciendo la patria potestad, respaldado vigorosamente por el gobierno cubano que convocaba a manifestaciones en contra del "secuestro de Elián por la mafia cubana de Miami".
El exilio formó un frente común. Su argumento era que la madre quiso que su hijo fuera libre y había que cumplir su último deseo. Pero en el fondo, lo que quería era ganarle una pequeña batalla a Castro.
Entonces estalló una guerra verbal que trascendió rápidamente las fronteras. El 5 de enero de 2000 Doris Meissner, comisionada del SIN, decretó sin ambajes que la patria potestad de Elián correspondía de pleno derecho a su padre. Ante la negativa de entregar el niño, el gobierno utilizó la fuerza y se apoderó de Elián el 22 de abril. Padre e hijo fueron recibidos en Cuba como héroes nacionales. Juan Miguel González fue elegido en enero pasado diputado a la Asamblea Nacional y Castro no se pierde cada 6 de diciembre el cumpleaños de Elián.