
Cuando Gil Con emigró de China a Costa Rica, hace más de un siglo, fundó una familia que ha enriquecido a nuestro país con su aporte en los campos de la medicina, el arte, el deporte, los negocios y la cultura en general, al compartir su herencia con los ticos.
Su descendencia ya va por cinco generaciones y aún conserva las raíces chinas, no solo en su genotipo, sus rasgos y apellidos, sino en su forma de ser, sus valores y el profundo respeto por sus antepasados.
Así lo afirma uno de sus bisnietos, Gil Reinaldo Con Chin, quien repasa con orgullo su árbol genealógico. “Mi bisabuelo era de la provincia china de Cantón y llegó a Puntarenas alrededor de 1880 para trabajar en la construcción del ferrocarril, pero se enamoró de esta tierra y decidió quedarse. Fue muy emprendedor y creo que nos heredó eso, somos una familia de gente muy trabajadora y perseverante”, asegura.
Su abuelo, Isidro Con, creó la fábrica de sandalias Kam Lung, que comenzó de manera artesanal y con el tiempo se convirtió en una gran empresa. Él tuvo tres hijos varones y cinco mujeres.
Varios de ellos vivieron parte de su infancia en Hong Kong, entre 1949 y 1951, pero regresaron a Puntarenas. Al crecer, las mujeres partieron a Canadá –donde aún residen– y los varones siguieron diferentes caminos aquí.
El mayor –quien ya cumplió 80 años– es el destacado pintor y escultor Isidro Con Wong, cuya obra refleja la simbiosis entre Oriente y el trópico costarricense. Otro de ellos es el médico cirujano Reinaldo Con Wong, quien ha recibido varios reconocimientos por su labor en la prevención y detección temprana del cáncer gástrico. En 1984, la Asociación China Costarricense lo condecoró como “cirujano excelente”.
Hoy dirige el Centro Digestivo Drs. Con, al lado de sus tres hijos médicos, Gil Reinaldo, Vicky y Sergio Con Chin. Su cuarta hija, Jéssica, es nutricionista.
Regreso a las raíces
Para los hermanos Con Chin, su padre conserva las mejores cualidades de la cultura china y es un modelo a seguir. Hace dos semanas, él se encontraba en Japón y vivió el terremoto que azotó a ese país, por lo que lo esperaban con ansias al momento de esta entrevista.
“Papá es un hombre sumamente dedicado a su trabajo y a su familia. Es disciplinado y paciente, prefiere solucionar los problemas de manera pacífica para evitar conflictos, y procura hacer siempre lo correcto. Además, es un gran cocinero y conoce bien la gastronomía china”, afirma Vicky Con Chin.
Ella viajó a China y Hong Kong, en 1996, y pudo visitar con su padre el sitio donde él vivió en una época. “Ya el edificio estaba viejo, pero mi papá recordó muchas cosas y me contó esa etapa de su niñez. Para mí fue impresionante acercarme a mis raíces y ver cuán distinta habría sido mi vida si mi bisabuelo no se hubiese venido para Costa Rica”, narra.
Su herencia china también proviene de la línea materna: su madre es la filóloga Victoria Chin Fon, hija de otro inmigrante y hermana de Adolfo Chin, quien figura en el Salón de la Fama del Deporte Costarricense porque ganó 20 campeonatos de tenis de mesa.
Como ticos, Vicky y Gil Reinaldo Con Chin se alegran de que hoy exista una relación más estrecha entre Costa Rica y China, pues consideran que esto propicia un mayor entendimiento y respeto entre ambos pueblos.
“Queremos que nuestros hijos sepan de dónde venimos, para que valoren y preserven lo mejor de ambas culturas”, concluye Gil Reinaldo.