por Jesús García Becerril
Roma, 18 nov (EFE).- La gala anual de los premios musicales europeos de la cadena MTV reconoció esta noche en Roma al solista estadounidense Usher y al grupo "rap" de la misma nacionalidad "Outkast" como dos de las principales referencias del panorama internacional.
Con el habitual despliegue de vatios y decibelios en un espectáculo que difícilmente deja indiferente, la cadena musical organizó la décimo primera edición de unos galardones que empezaron con una gala en Berlín en 1994 y que cada año se entregan en una ciudad europea.
El hipódromo de Tor di Valle, a las afueras de la capital italiana, fue en esta ocasión la sede por la que desfilaron algunas de las estrellas más famosas del rock, el pop, el rap y el hip-hop, entre otras variantes musicales.
El cantante estadounidense Xzibit y su compatriota, la actriz Sarah Michelle Gellar, fueron los conductores de una gala a la que asistieron unos 6.000 espectadores de pago, que hace semanas agotaron los billetes a precios que llegan hasta los 57 euros.
Mientras tanto, una masa humana invadía la vía de los Foros Imperiales, en la capital italiana, donde, con el Coliseo de fondo, cantaron algunos artistas invitados y se podía seguir el espectáculo a través de grandes pantallas.
La fiesta-espectáculo confirmó a Usher, un artista que deambula entre el rap, la música disco y el rithm and blues, como uno de los más destacados en el panorama internacional, ya que consiguió el premio al mejor intérprete masculino y el del álbum del año ("Confessions"), entre las cinco candidaturas con las que contaba.
Por su parte, la banda de hip-hop "Outkast", que aspiraba a cuatro galardones, logró tres: el de mejor grupo en absoluto, el de la canción de 2004 ("Hey ya!") y el vídeo de ésta.
La chica del año para los seguidores de MTV es Britney Spears, cada vez más alejada de la imagen de "lolita", pero con el suficiente tirón como para ganar el de mejor intérprete femenina.
El galardón a la mejor banda alternativa fue para el grupo "Muse", y la debutante fue "Maroon 5", mientras "Linkin Park" ganó el de mejor opción rock; "D12" el de sonido hip-hop; Alicia Keys el de rithm and blues y "The black eyed peas" el de pop.
Entre los premios nacionales que MTV distribuye también en cada gala anual, el español fue en esta ocasión para el cantante Enrique Bunbury.
A pesar de contar con candidaturas, se quedaron sin galardón artistas destacados, como Robbie Williams, Justin Timberlake, Beyoncé, Bjork o "Red hot chili peppers".
En las semanas precedentes los melómanos han podido votar a sus ídolos a través de la página de MTV en internet para que sean reconocidos con uno de los premios en una ceremonia con una audiencia televisiva de millones de personas que tiene mucho de fiesta pero también de publicidad para los artistas, la cadena y las firmas patrocinadoras, dentro de la gran industria de la música.
Para completar el montaje, al escenario del hipódromo de Tor di Valle subieron famosos de todo tipo para entregar premios, caso del futbolista Alex del Piero, la modelo Naomi Campbell o veteranos músicos de éxito como Ozzy Osbourne, Robert Smith o los "Duran duran".
La gala se desarrolló de manera políticamente correcta, salvo algún que otro insulto al presidente de EEUU, George W. Bush, y alguna pegatina en favor de la paz.
En contra de lo esperado, el rapero Eminem estuvo modosito y se limitó a salir al escenario acompañado de un grupo de niños para interpretar una canción en la que ridiculiza a Michael Jackson, con la única transgresión de tocarse la entrepierna de vez en cuando, un gesto sacado del cantante estadounidense, ex "rey" del pop conocido después por sus problemas judiciales con los menores.
Entre el neón, el chándal de los raperos, los tatuajes, las gafas oscuras y las minifaldas, el único elemento que se salía de la estética habitual de este tipo de espectáculos eran los ayudantes del montaje, que respondían a la imagen del lugar, vestidos de legionarios romanos y de esclavas con túnicas. EFE
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