
La familia de la presidenta Laura Chinchilla es más que su familia. Son sus ayudantes con funciones más o menos definidas.
Su papá, Rafael Ángel Chinchilla, su mamá, Emilce Miranda, y sus hermanos Rafael y Adrián tienen responsabilidades concretas en aspectos diversos de la presidenta, aunque ninguno de ellos ostenta un cargo formal.
A ellos se suma José María Rico, esposo de Chinchilla y responsable de algunos aspectos de la política en seguridad.
El papá de la mandataria, también excontralor de la República, tiene conocimiento del funcionamiento del Estado y es para ella un “referente ético”, como ilustró el ministro de Comunicación, Roberto Gallardo.
Emilce Miranda es la consejera en imagen personal. Se encarga de escoger la vestimenta y los accesorios, siempre en asocio con su hija.
Su hermano Adrián, exalcalde de Escazú, asesor de la campaña y organizador de la ceremonia del traspaso de poderes, hace un año, se encarga ahora de analizar y proyectar algunos temas concretos que le delega la gobernante.
Rafael es otro hermano suyo, experto en producción audiovisual. Es parte del equipo de comunicación, formado de manera reciente y responsable de la producción de cadenas televisivas.
“Está claro que ella confía en su familia, pero además hay áreas en las que podemos ayudar desde nuestra experiencia. Al principio vi algunas cosas que no me gustaron en productos. Me gusta cuidar su imagen y que se sienta cómoda en la cámara”, comentó Rafael.
José María Rico dijo que en este año ha confirmado la ecuanimidad de Chinchilla. “Posiblemente haya adquirido esta serenidad de juicio, al menos intentando procurar que las pesadas responsabilidades de su cargo se atenúen al llegar a su hogar, para ella lugar de reposo (recurriendo, aunque sea por minutos, a la tradicional siesta española).