
LONDRES (AFP) - Tras meses de suspenso, la espera por el último tomo de la saga de Harry Potter, "Harry Potter and the Deathly Hallows", acabó el sábado a las 00h01, pero el revuelo causado por el hechicero continúa e incluso fue desactivada una bomba en Pakistán cerca de un punto de venta del libro.
Desde Irán a Argentina, pasando por Tokio, México y París, millones de seguidores del pequeño mago se precipitaron a las librerías para tener en sus manos la séptima entrega de las aventuras que comenzaron en 1997, cuando una pequeña editorial londinense, Bloomsbury, lanzó "Harry Potter y la piedra filosofal", que pasó al principio completamente desapercibido.
Diez años después, la publicación del último capítulo de la saga fue la más espectacular operación jamás efectuada en el mundo de la edición, con fiestas y promociones nocturnas que movilizaron a legiones de seguidores en el mundo entero.
Hubo incluso un atentado fallido. Y es que en la noche del viernes fue desactivada una bomba en un vehículo estacionado ante un centro comercial de Karachi (sur), capital económica de Pakistán, donde debía reunirse la gente al amanecer del sábado para comprar el nuevo tomo de la saga de Potter.
"Dudo que una novela perdida de Shakespeare, con la tapa pintada por Miguel Angel, hubiera generado tal excitación", ironizó el crítico de The Daily Telegraph, Tibor Fischer.
Un minuto después de la medianoche del viernes, hora local londinense, la autora J.K.Rowling, más rica que la reina de Inglaterra, celebró una lectura "a la luz de la luna" del primer capítulo del último tomo de su serie, ante 500 arrobados jóvenes, que se consideraban los más dichosos del mundo.
Mientras, entre 5.000 y 6.000 jóvenes, que encarnan "la generación Potter", se disfrazaron de personajes de la saga e hicieron cola durante horas, y algunos durante días, frente a la librería más grande de Europa, Waterstone, en Picadilly, en el centro de Londres, para esperar el libro.
Allí, un viejo mago con una larga barba blanca -el profesor Dumbledore, director de la escuela de magia de Harry, Hogwards, donde se desarrolla la saga- anunció "el levantamiento mundial del embargo". "Brujos, brujas, el libro está a la venta", dijo, un minuto después de la medianoche.
La primera que tuvo el libro en sus manos, en Londres, fue Amber de Jager, una chica de 19 años de Holanda, que durmió durante dos noches frente a la librería, aguantando tormentas y desvelos.
El segundo fue Rui, también de Holanda. Había llegado el miércoles temprano y tan pronto como tuvo el ansiado tomo de 607 páginas en sus manos corrió a un pub con unos amigos para leerlo. "Estoy exhausto, pero emocionado", dijo a la AFP.
Ante tal operación de publicidad y promoción, el crítico del Telegraph opinó el sábado que no se podía escribir una verdadera reseña del "libro más anticipado en la historia de la edición", porque se dijera lo que se dijera, la gente lo iba a comprar como pan caliente.
En su reseña, el diario The Times dijo que "Harry Potter and the Deathly Hallows" era el "más maduro" de los siete tomos escritos por Rowling. "Refleja quizá nuestra época desgarrada por la guerra", opinó.
En su reseña, The Sun, el diario más leído en Gran Bretaña, estimó que el libro es "un poco complicado", pero saludó "un cuento clásico de lucha del bien contra el mal, al mismo nivel que la trilogía 'El Señor de los anillos', de Tolkien".
En cambio, el tabloide Daily Mirror advirtió que, "con la muerte de al menos 11 de los personajes, hay que preparar los pañuelos".
El libro aumentará la fortuna de Rowling, estimada ya en más de 1.000 millones de dólares.
La librería Watersonte, que estimuló el frenesí de los seguidores de Potter, indicó que prevé vender en Gran Bretaña, en el primer día del lanzamiento, tres millones de ejemplares del libro, el más esperado de todos desde que la escritora anunció en junio de 2006 que la séptima novela sería la última y que dos personajes principales morirían.
Los seguidores de Potter dijeron que estaban ansiosos por conocer el final, pero ninguno quiso que se les dijera qué pasaba con el héroe de la saga, si sucumbía al mal encarnado por Lord Voldemore o si triunfaba.
La prensa británica se abstuvo de revelar el final, a diferencia de muchos diarios europeos, que desde el viernes divulgaron, para los lectores que quisieran conocerlo, el desenlace de la novela.
Pero el Sun insinúa que el fin del libro no es oscuro y que no es el perverso Lord Voldemore quien gana la batalla final. "Rowling encontró un final que encantará a sus lectores", escribió.
Lo que la AFP puede adelantar es que una organización británica creada para brindar apoyo psicológico a los jóvenes, que había anunciado líneas telefónicas extras este fin de semana en previsión de llamadas desesperadas de chicos, quizá no estará inundada de llamadas, como había previsto.
La última frase del libro es: "He tenido suficientes problemas para toda una vida". Y la dice....Harry.
© 2007 AFP