Quito, 21 oct (EFE).- Aunque le acarreó algunos problemas con sus vecinos, el tenor español José Carreras asegura que los grandes recitales de su carrera los ha efectuado bajo la ducha, un escenario que considera glorioso para el canto.
"En la ducha he dado presentaciones gloriosas, porque es un lugar pacífico para cantar", aunque los vecinos a veces se molesten, comentó hoy el tenor español durante una conferencia de prensa en la capital ecuatoriana.
Carreras realiza una gira por Ecuador, que ha incluido un concierto el miércoles en la ciudad portuaria de Guayaquil y el sábado se presentará en el "Teatro Sucre", el mayor escenario cultural de Quito.
El tenor explicó que la ducha es un buen sitio para cantar, no solamente para los intérpretes consumados, sino para aquellos que creen serlo.
Aclaró que el arte de cantar está dedicado sólo a un segmento de la sociedad, ya que para interpretar piezas operísticas es necesario, sobre todo, "tener voz".
Carreras dijo que no está de acuerdo con la creencia popular de que "quién puede hablar, puede cantar, pues no todo el mundo tiene un oído musical ni la afinación como para poder cantar".
"Uno puede sentir la música interiormente, pero tal vez no pueda transmitir el sonido final de una manera correcta", advirtió.
Tampoco es cierto que "todo el que pueda cantar, pueda hablar", bromeó el tenor catalán, quien no desaprovechó la ocasión para lamentarse de la derrota 0-1 que su equipo favorito de fútbol, el Barcelona, sufrió ayer ante el Milán por la Liga de Campeones.
"Ayer, en Guayaquil, he estado viendo un partido de fútbol y, además, el Barcelona perdió, o sea que fue un momento agrio durante el día", comentó Carreras, aunque dejó claro que está feliz por reencontrarse con América Latina, donde se siente como en casa.
"Creo que es un sentimiento recíproco, pues tanto los latinoamericanos como los españoles nos sentimos muy bien al otro lado del charco", afirmó.
"Siempre es una fiesta volver a Sudamérica, y aunque esta sea mi primera visita a Ecuador he sabido siempre del alto grado de cordialidad del pueblo ecuatoriano", apuntó el tenor, quien ofrecerá el sábado en Quito un recital de zarzuelas, piezas del repertorio español y clásicos.
Carreras afirmó que está dispuesto a darlo todo, porque también recibió mucho de la vida, especialmente cuando se escapó de la muerte tras ser sometido a un riguroso tratamiento contra la leucemia.
"La leucemia me mantuvo aparcado durante un año, pero digamos que he tenido la suerte enorme de recuperarme de una situación severa y dura; tuve también la suerte de poder volver a pisar los escenarios, de volver a mi vida profesional de una manera completa y llena", explicó.
El intérprete español volverá a Europa después de su presentación en Quito y ya se prepara para actuar en Alemania y en un concierto navideño en Londres, junto con los Niños Cantores de Viena.
Desde el 27 de diciembre emprenderá una gira por China, que incluirá ciudades como Pekín y Shangai.
Carreras informó, además, de que un concierto previsto para el 26 de octubre en Chile fue suspendido hasta la próxima primavera.
"Cantar es una parte muy importante de mi vida, aunque no es lo único en mi vida. Soy un ser humano con muchos defectos, pero a la vez me interesan otras cosas en la vida aparte del canto, como el arte, el deporte, la familia y la política", precisó. EFE
fa/jal/omg