Washington, 21 oct (EFE).- El arzobispado católico de Boston accedió hoy a hacer públicos el coste y la fuente de los fondos con los que está resarciendo a víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos.
En una carta difundida hoy en una publicación de la diócesis, el arzobispo Sean O'Malley confirmó que saldrán a la luz los informes fiscales correspondientes a 2004 y 2005, con los activos y las deudas de las 295 parroquias del área de Boston.
"A principios de 2006, el arzobispado dará a conocer el cálculo completo de los pagos relacionados con liquidaciones por los casos de abuso sexual, así como la fuente de esos fondos", escribió O'Malley en la carta.
La Iglesia cede así a las presiones de legisladores en Massachusetts, quienes además de ejercer presión este año para que se revelase esa información, han presentado un proyecto de ley para obligar a todas las organizaciones religiosas y caritativas a divulgar sus cuentas.
Los que se oponen a la medida aseguran que viola la separación de iglesia y estado, pero ante la magnitud del escándalo y las demandas millonarias, el arzobispado ha decidido explicar de donde viene el dinero.
"De ahora en adelante, el arzobispado publicará anualmente informes financieros completos", reza la carta.
Junto a la promesa de publicar las cuentas, O'Malley informó del objetivo de alcanzar un equilibrio presupuestario en el arzobispado para el año fiscal 2008.
"Espero recibir un plan (para lograrlo) durante la primera mitad de 2006", dijo O'Malley, quien reconoció la necesidad de la Iglesia de experimentar con nuevas y mejores maneras de recaudar fondos.
"Sin un incremento sustancial en la recaudación de fondos tendremos que tomar decisiones cada vez más difíciles en lo que respecta la financiación de muchos programas y servicios", escribió el arzobispo.
Hasta ahora las parroquias se habían negado a enseñar las cuentas incluso a los propios feligreses, a pesar de las críticas a la Iglesia por su reacción a los escándalos sexuales.
En los últimos años se ha sabido que muchos obispos en Estados Unidos trasladaron curas con antecedentes de abuso sexual a otras parroquias, en lugar de retirarlos del sacerdocio o entregarlos a las autoridades.
Eso ha ocasionado un alud de demandas por parte de las víctimas y muchas diócesis se han visto obligadas a pagar indemnizaciones millonarias que las han llevado a la bancarrota.
En particular la de Boston, ahogada por lo que le han costado los acuerdos con más de 1.000 víctimas de abuso sexual, ha tenido que cerrar en el último año más de 60 iglesias para ahorrar dinero, lo que ha provocado las protestas de los fieles afectados. EFE
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