Londres, 18 sep (EFE).- La cumbre entre los Gobiernos de Londres y Dublín y los partidos norirlandeses para restablecer la autonomía en Irlanda del Norte acabó hoy sin un acuerdo, aunque se ha avanzado en cuestiones como el desarme de los grupos paramilitares.
El primer ministro británico, Tony Blair, reconoció en una rueda de prensa que los tres días de negociación en el castillo de Leeds, en Kent (sur de Inglaterra), no han permitido resolver la crisis de la provincia, pero se mostró convencido de que es más posible que nunca el desarme definitivo del Ejército Republicano Irlandés (IRA).
"Creemos que podemos resolver los asuntos relacionados con la actividad paramilitar y la inutilización de armas", declaró.
Según fuentes de la negociación, el IRA habría hecho una oferta de desarme con la condición de que se cumplan ciertos aspectos del Acuerdo de Paz de Viernes Santo de 1998, como la desmilitarización de la provincia, el traspase de competencias sobre la Policía y la justicia a Belfast y la amnistía a presuntos terroristas huidos.
"Lo que ahora se ofrece es razonable en su contenido e histórico en su significado", dijo Blair, sin concretar las bases del supuesto pacto.
Blair compareció junto a su colega irlandés, Bertie Ahern, quien reiteró que se ha adelantado en "asuntos clave", aunque admitió que existen aún obstáculos.
De las declaraciones de los dos Gobiernos y de los partidos se desprende que el principal escollo para la resolución de la crisis es la intransigencia del Partido Democrático Unionista (DUP), del reverendo Iain Paisley, a compartir el poder con el Sinn Fein que dirige Gerry Adams.
Adams acusó hoy al DUP, que ni siquiera firmó el Acuerdo de Paz, de "oponerse al cambio", y de negarse incluso a hablar cara a cara con ellos.
La formación de Paisley, mayoritaria en la provincia tras ganar las elecciones del pasado noviembre, pide reformas al Acuerdo para diluir el concepto de poder compartido, a lo que se oponen el resto de los partidos.
Según el acuerdo actual, el DUP, protestante, debería compartir la Asamblea con el Sinn Fein, primera fuerza católica y segunda de la provincia.
Pero el partido se niega, según dice hasta que el IRA se desarme y hasta que se reforme la forma de gobierno.
Alban Maginness, del Partido Socialdemócrata y Laborista de Irlanda del Norte (SDLP) que lidera Mark Durkan, opinó que el DUP "pretende restaurar un gobierno de mayoría por la puerta trasera".
La cuestión de la paridad es importante en Irlanda del Norte, donde la comunidad protestante, que durante décadas ha gobernado según sus intereses, es aún mayoría numérica.
Paisley declinó responder a las críticas y se limitó a subrayar que su partido está comprometido con "el unionismo tradicional".
"Nunca hemos estado más cerca de resolver los problemas que han plagado a nuestra gente durante décadas", dijo, en un discurso que pareció más bien un sermón.
El reverendo, de 78 años, prácticamente se atribuyó una victoria histórica sobre el IRA al constatar que podría dejar las armas, si bien no acabó de darlo por hecho: "Lo creeremos cuando lo veamos".
Los partidos de Irlanda del Norte se reunirán la semana que viene para intentar resolver los asuntos pendientes en esta negociación, a fin de que pueda ser restablecida la autonomía.
La Asamblea norirlandesa fue suspendida en octubre de 2002 por un presunto caso de espionaje del IRA en oficinas gubernamentales. EFE
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