
La Haya. EFE El príncipe heredero de Holanda, Guillermo Alejandro, presentó ayer a los medios de comunicación en el hospital Bronovo, en La Haya, a su recién nacida y segunda hija, de la cual todavía no se ha revelado cómo se llamará.
En una comparecencia televisada, el príncipe Guillermo apareció con la pequeña en brazos y declaró sentirse "sin palabras".
El príncipe presentó a la prensa a su hija, mostrándose orgulloso de la niña y de su esposa, la princesa Máxima Zorreguieta, de la cual dijo que "de nuevo lo ha hecho estupendamente", refiriéndose al parto.
Vida real. Con apenas unas horas de vida, las cámaras pudieron retratar a una niña que pesó al nacer 3490 gramos y midió 50 centímetros, de piel rosada y vestida con el mismo faldón blanco con que fue presentada a la prensa su hermana, la princesa Catharina-Amalia, primogénita de Máxima, de 34 años, y su marido, de 38 años, tras nacer el 7 de diciembre del 2003.
La segunda hija de los príncipes de Holanda nació de parto natural, tres horas y media después de que la princesa Máxima rompiese aguas, según explicó la ginecóloga que atendió el nacimiento. El príncipe Guillermo Alejandro estuvo en todo momento junto a su esposa durante el parto, añadió.
Los padres de Máxima Zorreguieta llegaron al hospital acompañados de la pequeña princesa Amalia, que tiene en la actualidad un año y medio, y sabe comportarse.
La reina Beatriz de Holanda regresa hoy de un viaje a Alemania y se espera que esta tarde acuda a conocer a la que es su quinta nieta.
El príncipe Guillermo explicó que su segunda hija también será educada en español y en holandés, igual que su primogénita.
"Máxima habla en español, yo en holandés y Amalia escoge entre ambos idiomas sin problemas, y a veces incluso hace frases la mitad en español y la mitad en holandés", dijo con buen humor.
Ante la pregunta de si no le molestaba que su primogénita hablase en un idioma que él desconoce, el príncipe Guillermo aseguró que no pues él aprende con ella.
El nuevo miembro de la familia real ocupará el tercer lugar en la sucesión a la Corona de Holanda, después de su padre -en primer lugar- y de su hermana, la princesa heredera Catharina Amalia.