Washington . La técnica de la clonación reproductiva ha revelado nuevos fallos en un experimento realizado con ratones, en el que se ha comprobado que los animales clonados mueren antes que los nacidos de modo convencional.
Diez de los doce ratones obtenidos mediante clonación en el Instituto de Enfermedades Infecciosas de Tokio murieron antes de tiempo, pese a que parecían normales al nacer.
Los datos de este experimento, que publica hoy el último número de la revista "Nature Genetics", que se edita en EEUU, pueden desanimar aún más cualquier intento de clonar seres humanos, la llamada clonación reproductiva.
Un equipo de investigadores del instituto de Japón, dirigidos por Atsuo Ogura, han señalado que todos los ratones parecían gozar de buena salud al nacer, pero algunos de ellos comenzaron a mostrar problemas cuando aún no habían cumplido un año de vida.
Anomalías en el hígado y los pulmones, y un debilitamiento generalizado del sistema inmunológico parecen ser una constante entre los animales clonados, señala el equipo de Ogura.
A los tres años habían muerto diez de los doce animales obtenidos mediante un procedimiento de clonación.
Constatados estos problemas, "nos produce cierta preocupación cualquier intento de clonar seres humanos con fines reproductivos", añade el equipo de investigadores.
La clonación de embriones humanos se debate hoy entre el rechazo total en lo que se refiere a crear un ser humano completo (clonación reproductiva) y el apoyo de la mayor parte de la comunidad científica a lo que se ha llamado clonación terapéutica.
La clonación terapéutica es aquella destinada a conseguir nuevos métodos de curación de enfermedades, mediante el desarrollo de células reparadoras que deben pertenecer al propio paciente, para lo que es necesario clonar células del enfermo.
Para numerosos grupos conservadores y religiosos, la clonación debe de ser prohibida por completo en EEUU, sea en su faceta reproductiva o en la terapéutica.
El presidente de la Organización de Industrial de la Biotecnología, Carl Feldbaum, defiende la clonación terapéutica y recuerda los temores que en otros tiempos desataron avances científicos como la medicina nuclear o las vacunas.
Feldbaum añade que, si hoy se frena la clonación terapéutica, sería como decir a los enfermos que en el futuro no se adoptará ninguna terapia que entrañe riesgos.
El laboratorio de Rudolph Jaenisch, uno de los mayores expertos en investigación biomédica, que apoya la clonación terapéutica, pero no la reproductiva, anunció el domingo un nuevo hallazgo al afirmar que también las células adultas y no solo los embriones pueden formar clones, aunque el proceso es todavía ineficaz.
Jaenisch ha destacado como un crítico contra los intentos de clonar un ser humano, que se atribuyen a la secta de los Raelianos, y a dos expertos en terapia reproductiva masculina, Panos Zavos, de Kentucky, EEUU, y Severino Antinori, de Italia.
La empresa Advanced Cell Tecnology de Massachusetts anunció recientemente que había conseguido clonar un embrión humano, pero solamente con el propósito de obtener las células madre que contenía, que pueden dar lugar a nuevas terapias curativas.
Aunque Advanced Cell Tecnology asegura que la técnica de la clonación es segura y eficaz en animales, otros investigadores, como Jaenisch y Iam Wilmut, el "padre" de la oveja Dolly, la consideran todavía imperfecta y con enormes riesgos.
La oveja Dolly envejece a un ritmo más rápido de lo normal, los casos de abortos y defectos de nacimientos entre los animales clonados son frecuentes y el sobrepeso es una constante entre las vacas, cerdos, ratones o cualquier tipo de animal obtenido mediante esta técnica.
Los científicos japoneses que han revelado ahora la anomalía de la muerte temprana de los ratones clonados sugieren que existe algo inherente a las técnicas que se utilizan para la clonación que pudiera tener relación con todos esos problemas.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.