Tolouse. L a ciénaga , ópera prima de la argentina Lucrecia Martel, aparecía este viernes como la película favorita en los XIII Encuentros de Cine de América Latina que se celebran en Toulouse (sur de Francia) del 12 al 20 de marzo.
Ganadora en febrero pasado del premio Alfred Bauer otorgado por el Festival de Cine de Berlín, La ciénaga está en boca de espectadores y de profesionales del cine en la presente muestra de Toulouse, en la que participa en la competencia por el Flechazo y por el Premio de la Crítica Francesa a la mejor ópera prima.
A sus 34 años, Lucrecia Martel, oriunda de la provincia de Salta (noroeste), asegura que su película es "muy íntima" y que es el resultado de una búsqueda de muchos años. Todo empezó "con varios cuadernos que escribí con anécdotas y situaciones de la familia y de mis amigos".
En cuanto a las imágenes, su más importante referente son sus propias grabaciones con una cámara que le regaló su padre, comerciante de oficio. Aunque en la película, algunas escenas recuerdan imágenes de Leopoldo Torre Nilson en los años 60.
Núcleo dramático
"Así comenta a la AFP descubrí la familia como lugar dramático". Esa familia que en La ciénaga girará en torno de Graciela Borges (Mecha), sus hijas, su hijo (José), tanto en la cinta como en la realidad, Juan Cruz Bordau, y su prima, (Tali) encarnada por Mercedes Morán.
Con ambas actrices, Lucrecia Martel se declara "orgullosa" de haber podido trabajar.
Pero no solo hay actores profesionales en su búsqueda para realizar La ciénaga . Y para ello, explica, hizo pruebas a 2.400 chicos y adolescentes en el garaje de su casa natal.
Reconoce que para poder concretizar su primer largometraje fue primordial que el guión fuera premiado por el Sundance Institute de Estados Unidos y que contara con el apoyo de la argentina Lita Stantic y de la productora 4 Cabezas.
Pasión por escritura
Lo que más le gusta es escribir el guión de La ciénaga le pertenece íntegramente sobre todo porque es una actividad "más íntima y porque no necesita tanta vida social como el cine".
Sus propios colegas, presentes en Toulouse, han alagado el trabajo de Lucrecia Martel. El conocido Juan Carlos Desanzo comentó en rueda de prensa que le alegra que estén surgiendo más mujeres en el cine argentino; su colega Ariel Rotter, también presente en Toulouse con su ópera prima Solo por hoy aseguró que Martel tiene que continuar esta nueva etapa de cine argentino que inició Pablo Trapero con su Mundo grúa , galardonada en varias citas internacionales.
Martel ya está preparando varios proyectos. Uno de ellos es para el 2002. El terror de una dictadura vivida en su infancia salteña. Un terror sin forma , asegura, que son "imágenes, de no poder cantar la marcha peronista, de ver autos abandonados en la calle, y de ni siquiera entender qué era lo que te ponía en calidad de ësecuestrable".
Confiesa que no cree "en las formas de militancia política organizada" como ocurrió en la Argentina en los años 70, pero habiéndose criado en plena dictadura (1976-83) afirma que su cine es de caracter "político".
"Hacer cine fue la forma de reinsertarme en la vida cívica sostiene, y creo que nuestro problema es la solidaridad, pero no sé muy bien cómo abordarla".
En todo caso, por ahora, el rumbo lo mantiene La ciénaga . Que será estrenada en Salta el 30 de marzo, y el 5 de abril, en Buenos Aires.