Bogotá. dpa. Una delegación de Venezuela fue la invitada de honor al XII Festival de la Chicha, bebida fermentada elaborada a base de maíz, arroz o frutos, que se realiza anualmente en Colombia.
La “chicha caraqueña”, además de convertirse en la invitada de honor, fue la encargada de dar inicio a la primera versión Internacional del Festival de la Chicha que organizó el popular barrio La Perseverancia de Bogotá.
El sol que alumbró la capital colombiana permitió que cientos de de totumas (tazas hechas con las cortezas de cocos) se llenaran segundos después de haber dado inicio al evento.
“Son 28 días los que se necesitan para que haya una buena chicha, sabrosita no tan clara, ni tan espesa hecha con solo maicito, panela y mielecita”, declaró Sofía Rojas, una abuela de 85 años que desde 1988, cuando se inauguró la feria, participa en la venta del néctar.
El evento permite a comunidades de diferentes regiones de Colombia mostrar la diversidad de elementos con los que se puede preparar la chicha y las bondades que esta ejerce en quien la toma.
“Le cura la anemia, le quita el aburrimiento, lo mantiene jovencito, y es afrodisíaco: una sola totumada ya lo pone eléctrico”, expresó al Luís García, organizador.
Pese a que el consumo y producción de la chicha fueron prohibidos en Colombia a comienzos del siglo XX para dar paso al mercado de la cerveza, la bebida se ha mantenido vigente en el país como una de las bebidas tradicionales de mayor consumo en el país andino.