Hay quienes se desviven por seguir al pie de la letra la mitología del rock: aquello de sexo, drogas y rock and roll. Tommy Lee es un buen ejemplo.
Nacido en Atenas, Grecia, en 1962, cuando amanecía la década de 1980 unió su batería al bajo de Francis Carlton Sefarino Ferriano, mejor conocido como Nikki Sixx, para formar una de las bandas de rock pesado más renombradas de esa década: Motley Crue.
A base de poner y responder procaces anuncios clasificados en la prensa de Los Ángeles (Estados Unidos), lograron armar el grupo con la voz de Vincent Neil y la guitarra de Mick Mars. Desde entonces, lo suyo ha sido un espectáculo estilo americano: decibeles al por mayor y una imagen violenta y oscura, alternada con un estilo de vida peligroso.
Bebiendo de distintas fuentes -grupos como Kiss, New York Dolls, Aerosmith-, Motley Crue se inventó su estilo musical en el poderoso guitarreo de Mars y el descaro de sus temas, los tatuajes que les cruzan todo el cuerpo y sus conciertos.
A finales de los 80, por ejemplo, Lee y su batería eran alzados por encima de la audiencia mientras instrumento y baterista giraban sobre las cabezas de sus fanáticos. Tal prodigio, que ocurría durante la canción Wild Side (Lado salvaje), lo permitía un intrincado sistema hidráulico de suspensión y unos arneses para que Lee no besara el suelo.
Gracias a estas demostraciones, drogas, accidentes, escándalos y, sobre todo, mujeres, la fama del grupo traspasó las páginas de la prensa musical para recalar en las del corazón.
En su momento, algunos tabloides estadounidenses señalaron que los integrantes figuraban en la lista negra de la "Madame de la Costa Oeste", Heidi Fleiss. ¡Quién pudiera! Tommy Lee (su nombre verdadero es Thomas Lee Bass) es quien más ha paseado ese mito por la prensa cardíaca.
Cero y van tres
Empeñado en unir su suerte a una bella, T-Bone ("Hueso": apodado así debido a su flacura) primero se casó con la modelo Elaine Irwin. Tras el consiguiente divorcio, repitió con la actriz y protagonista de la serie de televisión Melrose Place, Heather Locklear, cinco meses después de ser presentados.
Sin embargo, dio la campanada cuando, a los cuatro días de conocerla, desposó a Pamela Anderson, arquetipo de las Barbies hecho carne. La ceremonia tuvo lugar en una playa de Cancún, con los novios atendiendo al juez, en bikini ella, en bermudas él. Desde ese día, la pareja motiva escándalo y sorpresa.
Uno de sus episodios más conocidos fue la batalla legal que entablaron contra la empresa IEG, que exhibe, en Internet, secuencias de un vídeo casero donde sostienen relaciones sexuales. La cinta fue grabada y robada en la residencia de la pareja.
En casi tres años y medio de matrimonio, han tenido un intento de suicidio, varias separaciones, dos niños, una petición de divorcio que nunca llega a hacerse efectiva y, ahora, una agresión doméstica.
Recientemente, a Lee lo arrestaron en su casa donde se supone que golpeó a su esposa, la cual estaba con Dylan, el hijo de ambos de siete años de edad.
En picada
Anderson, conocida por el programa de televisión Baywatch, presentó el divorcio por segunda vez la semana pasada arguyendo "diferencias irreconcilables" debidas a la agresión. Su primera demanda la retiró tras el nacimiento de su hijo Brandon, para tratar de resolver los problemas alcohólicos de Lee.
Quién sabe si T-Bone saldrá airoso de este asunto o si su futuro musical mejorará ahora que Motley Crue -venida a menos en los 90-, con su último disco, Generation Swine (Generación de cerdos), espera revivir su exhibicionismo en decadencia.
En todo caso, eso último no debería preocupar a Lee pues siempre podrá ganarse la vida enseñando sus garabatos epidérmicos en cualquier zoológico, porque lo del espectáculo -está claro- es lo suyo.