
Con la mirada hacia el suelo, el ceño fruncido y caminando a pasos cansinos, Hernán Medford se dirigió al banquillo. En su rostro se dibujó la duda, la bronca y la incomprensión.
Corría el minuto 65 cuando se anunció el primer cambio nacional. Sorpresa para la gran mayoría: el mundialista de Italia 90 se retiraba; en su lugar aparecía Jafet Soto.
La afición lo despidió con fuertes aplausos, aunque también llegaron las interrogantes.
"En el receso habíamos conversado y sabíamos que, como mínimo, podía aguantar 20 minutos. Pero, al final, don Horacio decidió sacarme; supuso que estaba cansado por haber jugado tres partidos en una semana", fueron las primeras frases de Hernán.
Un pase de profundidad de Rónald Gómez. Velocidad por el costado derecho. Hernán rezaga rivales... Gol de Medford..., gol de Costa Rica.
La escena quedó plasmada en la mente de tres millones de costarricenses. Un mortal remate abrió el marcador. Hernán Medford, energía y entrega, socio de la red. Visión en la cancha, letal en el marco. Disputaba codo a codo en Rónald Gómez la condición de figura del partido.
"No estaba cansado"
Con 10 minutos de partido, el delantero del Pachuca de México celebró su tanto. Supo buscar espacios, hacer centros, llegar a la pelota. Ante su desempeño, las dudas sobre su salida crecían.
"Realmente yo no me sentía cansado. Sabía que podía dar más, correr más, entregarme más. El calor del partido le da a uno ánimo para hacer las cosas muy bien y olvidar el cansancio", agregó un poco más tranquilo.
En la gramilla fue aliento y coraje. No bajó la guardia, fue creativo y jugó en equipo. Atento a la posición de sus compañeros, no perdió de vista a cada uno de ellos.
"Es cierto. Cuando salí del partido, me sentí un poco enojado; pero así te sentís con el calor del juego. Después uno se enfría y toma las cosas con más calma y entiende", agregó.
Sin haber podido conversar con Horacio Cordero sobre la sustitución, Medford se mostró agradecido por el apoyo del público y confesó su amor por jugar con su país.
"Cuando se es jugador, uno siempre quiere ser titular y nunca salir.
Si estás haciendo las cosas bien, no hay necesidad de cambio, más si tenés la energía para continuar. Lo importante ahora es que salimos con tres puntos. No pensemos en otra cosa que en celebrarlo", concluyó.
Así se despidió de su país. Con la incógnita de si podrá actuar en el partido frente a El Salvador, con un gol en su garganta, la victoria en la camiseta tricolor, y un poco de bronca en su corazón.