Sao Paulo, 3 dic (EFE).- La multimillonaria Athina Onassis debía contraer hoy matrimonio en Sao Paulo con el jinete brasileño Alvaro Affonso de Miranda Neto en una ceremonia rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad, destinado en parte a mantener lo más distante posible a la prensa.
Numerosos fotógrafos y algunos curiosos esperaron pacientemente la llegada de los invitados a la Fundación María Luisa y Oscar Americano, una casa-museo situada en el barrio Morumbí, de Sao Paulo, donde estaba prevista este noche la ceremonia y el banquete.
Algunos reporteros gráficos tuvieron suerte y lograron captar algunas imágenes del novio a su llegada a la Fundación, donde horas después debía celebrarse la boda.
Miranda, conocido como "Doda", llegó a perder el viernes los nervios ante el acoso de los "paparazzi" y tuvo un incidente con uno de ellos, pero hoy alzaba el pulgar en señal de que todo iba bien.
A primera hora de la noche, la entrada de la Fundación se convirtió en un desfile de coches lujosos que llevaba al millar de invitados, miembros de la "alta sociedad" brasileña y de países como México, Suiza, Francia y Bélgica.
Algunos llegaron a mostrar la invitación y una tarjeta amarilla de identificación, necesaria para acceder al recinto, que en los últimos días permaneció abierto al público, aunque estaban prohibidas las cámaras, incluidas las de teléfonos celulares, y la zona a la que se tenía acceso estaba restringida.
El dispositivo de seguridad, que incluía contratos muy estrictos para garantizar la discreción de las empresas que daban servicio para el evento y el despliegue de 350 guardas, impedía conocer el desarrollo de la ceremonia y la fiesta.
En los últimos días, la prensa no ha parado de divulgar los pocos detalles que iban filtrando sobre la boda y hoy algunos medios afirmaban que ni el padre del novio conocía dónde pasarán la luna de miel.
Athina, de 20 años, es nieta y única heredera de la fortuna amasada por su abuelo, el armador griego Aristóteles Onassis, mientras que Doda es un jinete de 32 años, ganador de medallas de bronce en saltos por equipos en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Sydney.
Ambos se conocieron en 2002 en Bélgica, donde practicaban equitación y donde Athina fijó su residencia.
La novia tenía previsto lucir hoy un vestido del diseñador italiano Valentino, mientras que Miranda debía aparecer con un traje del brasileño Ricardo Almeida.
Una de las muchas incógnitas sobre la ceremonia es si asistiría el padre de la novia, Thierry Roussel, quien perdió una batalla contra su hija al ganar ésta el control de su fortuna.
Roussel, de origen francés, estuvo casado sólo tres años con la madre de Athina, Cristina Onassis, quien murió en 1988 cuando su única hija tenía tres años y a la que dejó su fortuna que heredó del armador griego.
Un dato curioso es que la novia habría decido llamarse a partir de ahora Athina de Miranda. EFE
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