El Teatro Nacional se engalanará con el estreno de la Bayadera. Un triángulo amoroso tomará la forma de la danza. El rajá decidió casar a su hija (Gamzatti), con el mejor guerrero de la tribu (Solor). Pero el único inconveniente para la realización del matrimonio es que el guerrero ya le había prometido su amor a la protegida del brahman (Nikiya). Pero como las órdenes del rajá son irrevocables, la única solución posible es una muerte sutil: un ramo de flores con serpiente incluida. Pero todo esto se contará con movimiento. El ballet será el narrador de esta tragedia. Cerca de 40 personas se subirán al escenario. Los bailarines del Ballet Juvenil Costarricense, alumnos de teatro del Conservatorio de Castella, 5 bailarines del Ballet Laura Alonso de Cuba.
Esta historia hindú se bailará por primera vez en nuestro país. El libreto de La bayadera, creado por Serguéi Kuschelok y Marius Petipa, se inspiró en dos dramas del poeta indio Kalidasa. El grand pas corresponde a la escena de los festejos por los esponsales de Gamzatti, la hija del rajá, y Solor, un príncipe guerrero. En la cultura oriental, las bayaderas eran bailarinas y cantantes que intervenían tanto en las ceremonias religiosas como en las fiestas profanas.
El espectáculo tiene como objetivo recaudar fondos a beneficio del Teatro Nacional. El coreógrafo es Pedro Martín Barboza, sobre el original de Marius Petipa. El diseño de vestuario está a cargo de Carlos Amador, diseñador del Ballet nacional de Cuba y de la Escuela Nacional de Ballet de la Habana.
La Bayadera cuenta con tres actos. En los cuales Solor se enamora de Nikiya y le jura amor eterno frente al fuego sagrado. Y así con lenguaje corporal se va contando esta triste historia de amor que recuerda a Romeo y Julieta. Durante 2 horas Solor, Nikiya y Gamzatti mantienen en vilo al espectador. El ballet toma la palabra para contar una trágica historia de amor.