En un contexto en el que la televisión acapara las miradas de millones en el país y la Internet atrae cada vez más adeptos, las radionovelas --que se creían extinguidas-- regresan con el objetivo de recobrar su lugar por medio de la magia del sonido.
El Centro de Comunicación Voces Nuestras empezó a grabar hace un año la radionovela Lomas de Pasión, un proyecto que pretende, entre otros objetivos, resucitar el olvidado género.
La meta se logró con un equipo de 40 personas y un costo de 30.000 dólares (¢8, 5 millones), que obtuvieron por medio de financiamiento de organismos internacionales.
Actualmente el Centro está finiquitando detalles de efectos de sonido, pero en un mes tendrá la radionovela en sus manos.
Serán 25 capítulos, con una duración de 30 minutos cada uno.
La historia se desarrolla en el ficticio pueblo semirural Los Almendros y habla de la lucha de una comunidad por encontrar su propio destino. La principal fuente de empleo son las plantaciones ornamentales. El conflicto se presenta cuando el hacendado reorienta sus inversiones y con una compañía extranjera decide invertir en una mina de oro a cielo abierto en Las Lomas.
En medio se tejen historias de amor y desamor, de amistad y de traición, de vivencias cotidianas y situaciones extraordinarias.
En la producción participaron actores profesionales de teatro y televisión como Sara Astica, Gerardo Arce, César Meléndez, Lillian Blandino, Manuel Monge, Rodolfo Araya, Roxana Campos, entre otros.
La música fue realizada por Luis Diego Solórzano e interpretada por el nicaragüense Luis Enrique Mejía Godoy, con arreglos de Adrián Goizueta.
Un reto
El objetivo de Voces Nuestras es crear un producto de gran calidad para venderlo en el ámbito internacional.
"Es evidente que la producción radiofónica es muy escasa; con la llegada de la televisión muchas radioemisoras la abandonaron por razones económicas, es por esto que las productoras independientes, empresas privadas e instituciones debemos oxigenar ese género, que según estudios aún es comerciable", afirmó Fresia Camacho, coordinadora general de la radionovela Lomas de Pasión.
Antes de realizar el proyecto, el equipo de producción se dirigió al Instituto Costarricense de Educación Radiofónica (ICER) e investigó las posibilidades de éxito.
"Nos encontramos conque principalmente las mujeres latinoamericanas son las que se apasionan con estas historias contadas en radio, se identifican, lloran y enseñan a sus hijos a escucharlas", agregó Camacho.
Precisamente este es el público al que va dirigida la radionovela: mujeres amas de casa, que mientras hacen sus labores domésticas, escuchan radio.
"Sabemos que existe mucha competencia con la televisión y los medios interactivos, por lo que presentaremos un material de calidad y actualizado, con muy buenos efectos digitales y demás", agregó la coordinadora.
Si el proyecto tiene suerte y la radionovela se vende, trabajarán en otras.
"Es una serie de propuestas, luego queremos hablar del problema de la inmigración, por ejemplo", dijo Luis Diego Solórzano, encargado de mercadeo de Voces Nuestras.
En Costa Rica varios radionovelas inundaban, en los años 50 y 60 las emisoras nacionales, como por ejemplo Chucho el Roto; Rafles, el ladrón de las manos de seda; El derecho de nacer y La isla de los hombres solos, entre muchas otras.
Algunas de ellas se compraban en el exterior, a países como México, Cuba y Argentina. La mayoría eran adaptaciones de libros, que se llevaban a la radio por medio de locución y efectos de sonido.
Era común, en esas épocas, llegar a un estudio radiofónico y observar papeles de todas clases, barras de metal, materiales de todo tipo, campanillas, instrumentos musicales y todo aquello que funcionara para producir sonidos especiales. Cocos, que al golpearlos se convertían en el trote de un caballo, o latas de zinc que al moverse sonaban como una tormenta eléctrica.
En ocasiones se llevaba una orquesta y en algunas grabaciones asistía el público.
Actualmente, emisoras nacionales como Sonora y Fides las reprograman.
La última que se grabó fue Apartamento de soltero en Radio 103, que tenía como público meta a los jóvenes. Fue en 1996.
El equipo
Coordinadora General: Fresia Camacho
Producción: Susana Fevrier
Argumento y guiones: María Dolores García, Alejandro Jaén, Luis Diego Solórzano, Susana Fevrier y Fresia Camacho
Actores: César Meléndez (Esteban), Gerardo Arce (Rándall), Li Sáenz (Lucía), Alexandra de Simone (Eugenia), Catalina Lao (Maritza), Win Dierkensens (Gringo), Xinia Sánchez (Mariana), Giancarlo Protti (Luis), David Rivera (Julián), Rodolfo Araya (Jaime), María Steiner (Nuria), Sara Astica (Mina), Manuel Ruiz (Pedro), Roxana Campos (Esperanza), Macho Gamboa (Marcos), Andrés Montero (Anacleto), Lillian Blandino (Doña Agustina), Roberto González (Cura) y Luis Diego Solórzano (narrador).
Música: Luis Diego Solórzano
Estudios: ICER