Moscú. El Kremlin abrió hoy un nuevo frente en su ofensiva sobre la televisión independiente rusa con acusaciones de evasión fiscal a la cadena TNT, refugio de los periodistas del ya abatido canal NTV que se resisten a ser controlados por el poder.
Si los periodistas de NTV críticos con el Kremlin esperaban un respiro tras la toma de la cadena el sábado por la nueva directiva de la hasta entonces única televisión independiente del país, la policía fiscal de Moscú los sacó hoy de su engaño.
Los cerca de cuarenta profesionales que continuaron la emisión de sus programas en TNT vieron cómo la sombra del Kremlin ronda también a esta cadena, que agrupa a canales regionales de cobertura reducida y también es propiedad de Vladímir Gusinski.
El magnate de la prensa aguarda una decisión en España sobre su eventual extradición a Rusia por fraude.
Las acusaciones lanzadas hoy contra Elena Metlikina, jefa de contabilidad de la red de televisión regional TNT, de evadir 6.600 dólares en impuestos han sido percibidas por el grupo Media Most, al que pertenece esta cadena, como un paso más en el acoso a Gusinski.
El abogado Pavel Astájov negó todo fundamento legal a los cargos que pesan contra Metlikina y que en pocos días pueden recaer también sobre el director general de TNT, Pável Korchaguin.
Según el abogado, esa suma fue pagada tras la correspondiente inspección fiscal y la notificación sobre evasión de impuestos fue incoada en septiembre del 2000.
Astájov señaló que TNT es una nueva víctima del rodillo del Kremlin sobre los medios independientes, que sigue a la toma del control de NTV por parte de su nueva dirección oficialista.
Esta fue nombrada el pasado día 3 en una reunión de accionistas convocada por el consorcio estatal de energía Gazprom, que disputa la posesión de la cadena a Gusinski, impulsor de una línea muy crítica con el Kremlin.
Media Most calificó de ilegal la reunión de accionistas, amparado por dos tribunales que la habían declarado ilegal en primera instancia aunque después la autorizaron "presionados", según el consorcio de prensa.
Gazprom había conseguido antes que parte de las acciones de NTV, un 19 por ciento en manos de Gusinski, fueran bloqueadas, lo que le dio una mayoría en la reunión para imponer a sus directivos.
El grupo de Gusinski inició acciones judiciales para revocar las decisiones de la reunión como el nombramiento de un nuevo director próximo al Kremlin, el empresario estadounidense de origen ruso Borís Jordan.
En coincidencia con la Pascua Ortodoxa y aprovechando la ausencia del anterior director, Yevgueni Kiseliov, mano derecha de Gusinski, la nueva dirección de NTV ordenó el sábado por la noche la sustitución del servicio de seguridad de la cadena.
Para ello se emplearon fuerzas policiales que dejaron el camino libre para que la nueva dirección se hiciera con el control real de la emisora, que, tras la junta de accionistas, había continuado emitiendo sus programas sin hacer caso del equipo favorable al Kremlin.
Tras los sucesos del sábado, unos cuarenta periodistas anunciaron su renuncia y fueron acogidos en TNT.
Kiseliov negocia ahora su incorporación como director general a la cadena TV-6, de Borís Berezovski, otro de los "oligarcas" financieros condenados al ostracismo por el Kremlin y buscado por la justicia rusa.
"El poder continúa sus esfuerzos sin precedentes para aniquilar el anterior equipo de NTV -canal fundado en 1993- y otras compañías de Media Most", señaló este consorcio a la radio Eco de Moscú (también de Gusinski).
Según la periodista independiente Yevguenia Albats, con el golpe de mano a NTV, el Kremlin controla ya el 83,7 por ciento del mercado ruso de información.
El presidente ruso, Vladímir Putin, a quien Media Most acusa de ser el artífice de esta ofensiva, declaró hace unos días que la disputa sobre NTV debía decidirse en los tribunales y declinó "interferir" en ella.
Pero Putin no se mantuvo hoy al margen y rechazó la dimisión solidaria que presentó el sábado Oleg Dobrodéyev, presidente de la Radio y Televisión Rusa estatal (RTR) y uno de los fundadores de NTV, tras los acontecimientos del sábado y "forzado por razones humanas".
Hasta el momento, la nueva dirección de NTV tampoco ha aceptado la dimisión de los periodistas y técnicos que han cerrado filas en torno a Kiseliov.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.