Miami (EEUU), 26 oct (EFE).- Kevin Johansen, nacido en el estado norteamericano de Alaska, de padre estadounidense y madre argentina, sorprende con su estilo a lo Manu Chao combinado con humor, bilingüismo y creatividad en su última producción "Sur o no sur".
El álbum juega con muchos ritmos y elementos de las Américas, desde la cumbia, pasando por la milonga y el son cubano; a la vez que los manipula con un sonido quasi-pop, con el que propone que "el mestizaje es el futuro".
"No sé si es particularmente especial, lo vivo muy naturalmente", dijo el intérprete a EFE.
Nacido en la ciudad de Fairbanks, Alaska, hace 39 años, llegó a comprender a la perfección el concepto de multiculturalismo para más tarde convertirse en un ingenioso de la composición, así como del mestizaje estilístico y lingüístico.
"En cuanto a los estilos, un poco en broma, siempre digo que soy un 'des-generado'. Con el tiempo se va tomando el gusto por un estilo, y hay gente que son un poco más extremista, que sólo quiere escuchar un género; pero yo nunca tuve esa 'cerradez'", añadió
"Tiene que ver también con el entretenimiento y el elemento sorpresa, que es muy importante. Creo que el artista debe intentar sorprenderse permanentemente y por ende, lograr sorprender a los demás; eso es clave", agregó.
La función que tiene su canción es muy personal, "muy loca", por lo que el cantante siempre apostó por la "búsqueda de la originalidad", de la que desconoce si fue algo que "me lo inculcó mi madre o estaba implícito".
Su álbum es una apuesta al mercado musical actual, pero no en términos comerciales, puesto que la producción carece de un gancho mayor para llegar a convertirse en un disco multiplatino, pero sí es una buena propuesta creativa.
"Sur o no sur", tema principal que da nombre al álbum, podría ser la autobiografía cantada del autor en la que deja latente su rol de extranjero en ciudades extranjeras.EFE
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