Washington. El candidato presidencial demócrata John Kerry declaró el sábado que si gana las elecciones someterá a una renegociación el Tratado de Libre Comercio para Centroamérica (CAFTA) y hará los mismo con el del Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA).
El CAFTA está ya negociado y firmado, mientras que el ALCA tiene previsto concluir el proceso de negociaciones en enero próximo y entrar en vigencia en diciembre siguiente.
Kerry, quien se enfrentará al presidente George W. Bush en los comicios del 2 de noviembre, dijo que su plan frente a América Latina es fortalecer nuestras relaciones económicas y políticas.
Para cumplir ese propósito, indicó que era necesario poner de vuelta en la mesa de negociaciones el CAFTA a fin de dar a la región centroamericana un acuerdo que signifique beneficios económicos, creación de trabajo e incluya protecciones sólidas para los trabajadores y el medio ambiente.
Y haré lo mismo en nuestras negociaciones con el ALCA, dijo Kerry hablando más de 500 personas en la convención anual de la Asociación Nacional de Funcionarios Electos y Nombrados (NALEO), una agrupación ligada al Partido Demócrata, de Kerry.
Kerry, quien ha dicho anteriormente que someterá a una revisión de 100 días todos los acuerdos comerciales firmados por Estados Unidos en caso de ganar la presidencia, aprovechó la oportunidad para hablar sobre sus planes hacia América Latina y el Caribe, un tema poco abordado durante su actual campaña.
El comercio con nuestros vecinos nos hará más fuertes, dijo. Pero, comercio sin respeto es lo que nuestros vecinos no desean y tampoco lo es la insistencia monótona en los acuerdos de libre comercio.
Indicó que se requería elevar los niveles de vida y crear condiciones prácticas para todos los trabajadores en los Estados Unidos y el mundo.
Cuando sea presidente, lucharé por las protecciones laborales y medioambientales en cada acuerdo de comercio, dijo.
Seré un presidente que sabe dónde queda Latinoamérica.
El gobierno de Bush ha dicho que enviará el CAFTA al Congreso para su aprobación después de las elecciones, en una maniobra que evita el debate de ese acuerdo durante la campaña. AP