Madrid . La Pasarela Cibeles dedicó su última jornada a ocho jóvenes diseñadores que trajeron nuevos aires a la cita madrileña con unas colecciones muy dispares, en las que no todos sobresalieron, y durante la que se produjo gran polémica a causa de la puesta en escena del desfile del diseñador David Delfín.
Francis Montesinos clausuró el certamen con su habitual colorido, que en esta ocasión giro en torno a un estampado inspirado en las banderas de los países mediterráneos, que se repite en los diferentes tejidos y en la colección de baño, y que también estuvo presente en las duchas con las que el diseñador decoró el escenario.
Volantes, puntillas, largos trajes con sobrefaldas, punto artesanal e industrial, claveles bordados, fueron de nuevo protagonistas de las colecciones para hombre y mujer, que reflejan una continuación de su estilo. Tampoco faltó el traje de novia en un ligero estampado de tonos rosas.
Polémico desfile
Con anterioridad a Montesinos, David Delfín presentó su colección en un polémico desfile ya que para su puesta en escena, en una oscuridad casi absoluta que dificultó la labor de los fotógrafos, las modelos desfilaron con unas capuchas que les tapaban la cara lo que les dificultaba ver.
Varios periodistas, así como los responsables del certamen y el director general de IFEMA, el recinto ferial que alberga la Pasarela, Fermín Lucas, decidieron abandonar el desfile.
Lucas, en declaraciones a la prensa de lamentable e impresentable la puesta en escena, sobre todo en un momento en que "todos tenemos que luchar por la igualdad de las mujeres".
"Además, algunos momentos del desfile han sido irreverentes. Hemos intentado cambiar el ritmo y la directora del certamen ha dado instrucciones, pero no se nos ha hecho caso, por lo que lo único que nos ha quedado por hacer fue abandonar el desfile",
En cuanto a su conceptual colección, David Delfín se inspiró en el surrealismo, Buñuel, el mundo de los sueños y el subconsciente. El diseñador malagueño, que utilizó vendajes para algunas creaciones, presentó prendas de aspecto inacabado o muy rematadas, con detalles de dibujos de hormigas y corazones. Alejado de tendencias, Delfín buscó crear sensaciones.
La jornada se inició con las arriesgadas propuestas de Elisa Amann, que mezcló telas y estampados para confeccionar creaciones en las que apostó por pantalones caídos con tiros largos y anchos, las asimetrías totales, las telas sin rematar y difíciles cortes que dan apariencia de haber sido confeccionadas con partes prestadas de otras, junto a los tules, las puntillas y las tiras bordadas.