Miami (EEUU), 28 may (EFE).- Fabio Ochoa, ex líder del cartel de las drogas de Medellín, fue declarado hoy culpable de contrabando de cocaína por un jurado estadounidense, tras un juicio de tres semanas.
El jurado, integrado en su mayoría por afroamericanos, halló culpable a Ochoa, de 46 años, de dos cargos de conspirar para distribuir cocaína y de intento de contrabando de drogas a través de una red.
Estos cargos conllevan una condena máxima de cadena perpetua.
Ochoa fue juzgado desde el pasado día 5 en un tribunal de Miami por integrar una red que introdujo a territorio estadounidense 30 toneladas de cocaína mensuales entre 1997 y 1999.
El narcotraficante colombiano, quien se persignó, cerró los ojos y se arrodilló en el tribunal antes de escuchar el veredicto, será sentenciado el próximo 19 de agosto.
Ochoa fue extraditado a Estados Unidos en el 2001, en el marco de la llamada "Operación Milenio" que condujo al arresto de más de 40 personas.
Durante los argumentos finales, la Fiscalía federal reiteró que Ochoa había regresado al tráfico de drogas después de cumplir con una condena en Colombia por ese mismo delito.
Los fiscales llamaron al estrado a más de siete testigos, en su mayoría narcotraficantes colombianos que habían logrado acuerdos para reducir sus condenas.
Entre los principales testigos estuvo Alejandro Bernal Juvenal, quien aseguró durante el proceso que para pagar una deuda que tenía con Ochoa usó, a pedido de éste, los beneficios obtenidos a través de una red que, según los fiscales, introdujo cocaína en EEUU.
Según el testigo, Ochoa le pidió que pagara su deuda poco a poco y que "lo invitara en una cosita, no necesariamente en grandes cantidades de cocaína" y que, por esa razón, lo registró como beneficiario de 100 kilos, que luego fueron incautados en EEUU, y otros 50 enviados a México.
Bernal también dijo que se había iniciado en el narcotráfico con "los Ochoa" en 1983 y, dijo, fue el creador de una alianza entre ellos y el mexicano Amado Carrillo, "El señor de los cielos".
A la muerte de Carrillo en 1997, a causa de una cirugía plástica mal realizada, Bernal continuó como enlace de ambos carteles, a los que cobraba una comisión por mediación.
Por su parte, el narcotraficante Santiago Vélez Velázquez afirmó que actuó como intermediario en 1998 entre Ochoa, y una empresa arquitectónica de Colombia, el Grupo Arcadia, que según dijo era una fachada para el contrabando de cocaína.
Los fiscales también presentaron la transcripción de 1.021 grabaciones clandestinas realizadas en Colombia, en especial en la oficina de Bernal, y en más de 500.000 páginas de documentos.
Ochoa reconoció que visitó la oficina, pero que no participaba en las reuniones de presunto tráfico de drogas.
Su abogado, Roy Black, insistió en decir que Ochoa socializaba con traficantes, pero que no regresó al contrabando después de cumplir con una condena de cinco años en su país. EFE
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