
Cristian Cambronero
Colaborador deLa Nación
Costa Rica se la debía y se la pagó de sobra. Después de presentarse el año pasado en un club Vértigo medio vacío, Junkie XL actuó ,la madrugada de ayer, en el mismo lugar, pero casi lleno.
Fue esta otra noche de antología para la escena electrónica costarricense. JXL tomó el control de la fiesta a las 2 a. m. Mientras el resto de la ciudad dormía indiferente, el club ubicado en el Centro Colón se conviertió en una cápsula en la que el tiempo corrió a otro ritmo, y a ese ritmo también se bailó.
A media noche la asistencia era aún floja, pero la gente esta vez si escuchó la advertencia: el de Junkie XL era un show que no se podían perder. Así, para cuando el Dj holandés se plantó en el escenario la cosa ya estaba prendida.
Esta vez sin corbata, JXL hizo lo que se esperaba: desbarató a quien se dejó, con una programación intensísima. Su set es difícil de calificar por la variedad de sonidos que incluye. Hace algunos años alguien llamó a este "género" big-beat , y echó en la misma bolsa a gente como Fatboy Slim, The Chemical Brothers, o el propio JXL. Pero, a veces, la etiqueta se queda corta.
La presentación del Dj incluyó muchos éxitos de la electrónica, algunos ya clásicos y otros más fresquitos. Para muchos es una fórmula fácil para hacer saltar a un dancefloor completo, para otros se trata del muy particular estilo JXL.
La mayoría -si no todos- de los temas que toca Junkie XL, durante su espectáculo, son de su autoría, o versiones remezcladas por él mismo. No cualquiera llena dos horas con su propia cosecha.
Genial. Además de Dj , productor, compositor, y músico multiinstrumentista, Tom Holkenborg (su nombre de pila) es un showman nato. Su presencia sobre el escenario acapara la atención por completo. Con una energía envidiable y un histrionismo inusual, Junkie XL se conquista a cualquiera y también lo pone a moverse.
Canta las letras de los temas que programa, hace muecas, brinca por el escenario, juega con el público. En fin, es por la calidad de su música y su extensa trayectoria, pero también por su performance , que Junkie XL se retira siempre por la puerta grande y encima con una calificación impecable.
Así, el super Dj le puso cierre a una temporada intensa para el club Vértigo. Durante los fines de semana anteriores, desfilaron por el mismo escenario los neoyorquinos de The Low End Specialists y el trío australiano Infusion, que ofreció un concierto también espectacular, como lo fue el de Junkie XL.
La discoteca estrenó ,este sábado, un nuevo sistema de sonido, un laser y nuevas programaciones de luces, según indicaron sus administradores. En los últimos meses, el club se ha convertido en el centro neurálgico de la movida tica.
A las 4 a. m. de ayer, los que habían entrado a Vértigo seguían pegando brincos frente a JXL.
El Dj agradeció el recibimiento y se despedió parado sobre la mesa. Para irse, puso a sonar su propio remix de un tema original de los Beastie Boys. "You gotta fight for your right to party" gritaban los parlantes y el sonido lo llenaba todo.