
Caracas. AFP El bailarín argentino Julio Bocca fue ovacionado en Caracas en las dos presentaciones que iniciaron su gira mundial de despedida, marcadas por los ritmos del tango y jazz.
El consagrado bailarín se presentó a casa llena en el lujoso Teatro Teresa Carreño -donde hizo su primera aparición internacional con apenas 14 años de edad- acompañado de algunos colegas pertenecientes al Ballet Argentino y al New York City Ballet.
El Ballet Argentino es la compañía que fundó el artista a principios de los años 90.
En la primera presentación del jueves, Bocca derrochó técnica al ejecutar piezas clásicas de Balanchine, que dieron lugar a jazz y tangos de Astor Piazzolla que cautivaron a los asistentes.
Vestido de blanco, el primer bailarín del American Ballet Theater cerró la noche con un montaje que recordó la Crucifixión de Jesús, al compás del Ave María de Schubert, que hizo estallar la sala con los aplausos del público.
En la presentación del viernes, Bocca se volvió a centrar en el ballet clásico al presentar dos piezas conocidas en su repertorio: Don Quijote y El Corsario . También presentó tres creaciones de ballet contemporáneo: Septiembre, Tango brujo y The river.
Bocca reiteró en una entrevista al diario El Universal no sentirse melancólico por despedirse de los escenarios a sus 38 años de edad, pues aseguró estar en la cúspide de su carrera.
La despedida oficial del bailarín argentino será en Argentina el 22 de diciembre del año 2007.