A partir del 13 de agosto, José Leonardo Guillén Valverde y Rónald Zúñiga Masís serán enjuiciados por el Tribunal Superior Primero Penal por el delito de homicidio culposo en perjuicio del embajador japonés en Costa Rica, Chusaku Nomura, y su instructor de vuelo Albert Hansen.

Ambos fallecieron el 17 de agosto de 1990 en un accidente aéreo cuando realizaban prácticas, fecha en la que los acusados Guillén y Zúñiga se encontraban laborando como controladores aéreos del aeropuerto Tobías Bolaños, en Pavas.
El percance ocurrió debido a que la aeronave matrícula TI-ABB, en la que viajaban las víctimas, golpeó a otra avioneta de matrícula TI-AEC, piloteada por Máximo Matamoros.
A consecuencia de esto, la primera perdió la cola y se precipitó contra una vivienda propiedad de Jeannete Hernández, ubicada en la urbanización Valle del Sol, en El Alto de las Palomas.
De nunca acabar
Por todos estos hechos, los dos controladores aéreos fueron acusados y procesados, por primera vez, en diciembre de 1990 por homicidio culposo.
Este procesamiento fue apelado por el representante de los acusados, Ricardo Harbottle, y anulado en marzo de 1991 por el Tribunal Cuarto de Apelaciones.
Un nuevo procesamiento fue dictado por el Juzgado Tercero de Instrucción el 3 de junio de ese mismo año y revocado el 5 de agosto por el Tribunal Cuarto, que además resolvió una falta de mérito.
Tras una prórroga extraordinaria, otro auto de procesamiento contra Zúñiga y Guillén se da el 21 de abril de 1993, confirmado el 12 de agosto siguiente. Dos meses después, el 5 de octubre, el Juzgado dicta auto de elevación a juicio y traslada el caso al Tribunal Superior Primero Penal.
Tres días más tarde, la Dirección de Aviación Civil entrega el informe técnico del accidente, una de las pruebas de más difícil obtención, según la fiscalía.
Pese a que desde diciembre de 1993 las pruebas estaban aportadas y calificadas, no fue hasta junio que se fijó el debate para el día 16 de ese mes.
El último retraso se presentó debido a que en manos del mismo tribunal estaba el juicio por la muerte del supuesto pandillero Wílliam Lee Malcom.