Roma (AP). El delantero argentino Roberto Sosa, del Napoli de la segunda división del futbol italiano, es uno de los 21 futbolistas acusados en un escándalo de apuestas clandestinas en el calcio.
Otro jugador argentino que aparece involucrado es Mauricio Pineda, exdel Udinese, y que participó en el seleccionado argentino en el mundial de 1998, y jugó en Huracán, Boca y Lanús.
El fiscal de la ciudad de Udine concluyó la investigación de las apuestas clandestinas.
Los jugadores involucrados, quienes han negado las acusaciones, podría ser suspendidos hasta por un año, según publicó el martes la Gazzetta dello Sport.
Además del Pampa Sosa, quien llegó a Italia en 1998 tras jugar en Gimnasia y Esgrima, sobresalen los nombres del goleador Vincenzo Iaquinta (Udinese), que integró el seleccionado italiano campeón del mundo en Alemania este año, así como el del ariete del Palermo David Di Michele.
Di Michele es supuestamente uno de los que más apostó, unos 100.000 euros (130.000 dólares) en el resultado de varios partidos.
Entre los partidos que levantaron las sospechas de la fiscalía de un supuesto arreglo está el Reggina-Bologna de mayo de 2005, que terminó en empate 1-1, sobre el cual se hicieron fuertes apuestas.
En ese partido hubo una apuesta de 100.000 euros (130.000 dólares) a través de la agencia de apuestas Eurobet, que dio una ganancia de 140.000 euros (186.000 dólares), que se efectuó con un seudónimo. Los investigadores están tratando de saber a que jugador correspondía.
Según la investigación del fiscal Lorenzo Del Giudice, las apuestas fueron hechas entre 1998 y 2005.
La Federación Italiana de Futbol y organismos como la FIFA y la UEFA prohiben a los jugadores participar en apuestas e introdujeron en noviembre de 2005 una suspensión mínima de 18 meses para los que incumplan la norma.
Otros jugadores nombrados son el defensor checo Marek Jankulovski y el arquero Zeljko Kalac, ambos del Milan.