Santiago de Chile, 30 jul (EFE).- Una jueza chilena procesó hoy al joven Rodrigo Orias como presunto autor del homicidio calificado del sacerdote italiano Faustino Gazziero, perpetrado el pasado sábado al término de una misa en la Catedral de Santiago.
La resolución de la magistrada Verónica Sabaj, del Tercer Juzgado del Crimen de Santiago, fue comunicada inmediatamente a Orias, que permanece en el hospital de la Cárcel de Santiago recuperándose de las heridas que se infligió con el mismo puñal que empleó para dar muerte al religioso, de 67 años.
Orias apuñaló al sacerdote de la Orden de Los Siervos de María, cuando este, después de haber oficiado su misa sabatina en la catedral, situada en pleno centro de la capital, bajaba hacia la sacristía.
Tras ello, el joven, de 25 años, se infligió graves heridas en su cuello, lo que obligó a la policía a trasladarlo a un hospital de urgencias y posteriormente al nosocomio carcelario.
El fallo de Sabaj considera como agravante la premeditación que tuvo Orias, oriundo de la ciudad austral de Coyhaique, al momento de planear el asesinato.
Según la propia confesión del joven, su intención era atacar a cualquier sacerdote y no en particular al religioso italiano, nacionalizado chileno.
Fuentes del tribunal indicaron que la magistrado seguirá investigando posibles vinculaciones de Orias con una secta satánica y la eventual participación de otras personas en este crimen.
Rodrigo Orias reconoció en su declaración judicial su afición al satanismo, pero advirtió que viajó a Santiago desde Coyhaique hace unas semanas sólo con intención de cometer el crimen en la catedral sin tener claro quién sería su víctima.
El pasado lunes, fue enterrado el sacerdote en el cementerio Católico de Santiago en una ceremonia en la participaron numerosos fieles, miembros del Gobierno, incluido el presidente Ricardo Lagos, y parlamentarios.
Horas antes, en un misa realizada en la catedral por el cardenal y arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, Lagos sostuvo que es deber de la sociedad hacer esfuerzos para ver "cómo construir un país donde estos hechos no ocurran ni se repitan".
Faustino Gazziero nació en Venecia y llegó a Chile en 1961, dedicándose preferentemente a trabajar en el área de educación.
Fue párroco en la austral ciudad de Aysén de 1973 a 1976 y actualmente residía en la capital chilena y oficiaba misa en la catedral una vez a la semana.
Este asesinato es el primero de un religioso cometido en una Iglesia en Chile y provocó enorme impacto. EFE
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