Bozzo es procesada por haber recibido, presuntamente, unos $3 millones de Vladimiro Montesinos, exjefe de los servicios secretos, para favorecer la reelección del destituido presidente Alberto Fujimori desde su talk-show en un canal de la TV local, en el año 2000.
La animadora de televisión conduce actualmente un programa en la cadena hispano norteamericana Telemundo, que se difunde en Estados Unidos, América Central y gran parte de Suramérica.
En los últimos tres años el programa se emitía desde un set de televisión en Lima, donde Bozzo cumplía su arresto domiciliario.
La decisión de ayer fue adoptada por la jueza Denise Baca, quien dispuso que la procesada podrá dejar el arresto domiciliario a partir de mañana, al cumplir tres años bajo esa modalidad.
A partir de este día estará bajo el régimen de "comparecencia"; es decir, de libertad restringida que le impone presentarse en forma obligatoria cada 15 días al juzgado que la procesa para dar cuenta de todas sus actividades.
También queda vigente la orden de impedimento de salida del país, y a la vez Bozzo, de 53 años y abogada de profesión, tendrá que ejercer "correctamente" su derecho a la libertad de expresión bajo los parámetros de respeto a los magistrados que la juzgan.