LAS VEGAS, EEUU (AFP) Una jueza de Las Vegas reprendió el miércoles a O.J. Simpson por intentar contactarse con un testigo de su caso de robo y secuestro, y le estableció nuevas y más duras condiciones de libertad bajo fianza.
La jueza Jackie Glass acusó a la ex estrella del fútbol americano de "arrogancia o ignorancia" por sus esfuerzos para contactar indirectamente a otro acusado en su caso, cuyo juicio debe comenzar el 7 de abril.
"No sé qué diablos pensaba señor Simpson, o tal vez ese es simplemente el problema: usted no estaba pensando", dijo Glass a Simpson, que ha permanecido en custodia desde el viernes, cuando salió a la luz su violación de su libertad bajo fianza.
"No sé si es solo arrogancia o ignorancia, pero usted ha estado encerrado desde el viernes debido a arrogancia o ignorancia, o ambas", añadió.
La jueza duplicó la fianza de 125.000 dólares de Simpson y ordenó que no sea liberado del centro de detención Clark County Detentions Center hasta que se haya pagado el 15%, unos 37.500 dólares.
Glass advirtió a Simpson que cualquier incidente futuro implicaría la revocación permanente de su libertad bajo fianza.
"Quiero asegurarme que comprenda que si viola esas reglas y cualquier cosa como esta pasa en el futuro no importará lo que (los abogados defensores) me digan, será encerrado nuevamente", dijo Glass.
Interrogado sobre si había entendido, un escarmentado Simpson replicó: "Absolutamente, 100% su señoría".
Simpson está acusado de haber irrumpido en la habitación de un hotel en Las Vegas el 13 de septiembre de 2007 con un grupo de hombres armados para llevarse objetos de una colección deportiva valorada en 100.000 dólares.
Según la fiscalía, el ex deportista y actor, inculpado de 12 cargos de los cuales 11 son por delitos graves, ingresó en la habitación para llevarse souvenirs deportivos personales que tenían revendedores. Simpson, que se declaró "no culpable", ha señalado que los objetos le fueron robados y que los quería recuperar.
En 1994 Simpson fue el principal sospechoso en los brutales asesinatos de su ex esposa Nicole Brown y el amigo de ésta, Ron Goldman.
Después de un año de un juicio mediatizado en Los Angeles cargado de acusaciones de racismo, fue absuelto de asesinato. Pero luego fue hallado responsable de las muertes en un proceso civil en 1997 y condenado a pagar 33,5 millones de dólares por daños y perjuicios a los familiares de las víctimas, cifra que nunca canceló.
© 2008 AFP