Fort Hood (EEUU), 6 dic (EFE).- Un juez militar rechazó hoy la petición de la defensa de retirar los cargos contra el soldado estadounidense Charles Graner, considerado el "cabecilla" de los abusos contra prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib.
En una audiencia en Fort Hood (Texas), la defensa insistió en que la publicidad generada por los abusos -y los comentarios de condena del presidente de EEUU, George W. Bush, y del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld- impedirán que Graner reciba un juicio militar justo.
Pero el juez James Pohl respondió que "la corte no ha encontrado ninguna influencia ilegal" en el caso por parte de altos cargos del gobierno de Bush y que, por el contrario, el Ejecutivo también ha pedido que el acusado reciba un trato justo.
Graner afronta cargos que incluyen la conspiración para cometer abusos contra prisioneros y la comisión de actos indecentes. De ser declarado culpable, podría ser condenado a más de 20 años de cárcel.
El juez también rechazó la solicitud de la defensa de que altos cargos militares, entre ellos el ex comandante en jefe de las tropas de Estados Unidos en Irak, Ricardo Sánchez, den testimonio en el juicio contra Graner.
Los abogados defensores querían demostrar que Graner sólo estaba cumpliendo órdenes cuando cometió los presuntos abusos en la cárcel de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad.
Al salir de la audiencia, Graner dijo a la cadena CNN que "la verdad saldrá a la luz de que estábamos haciendo lo que nos correspondía... todo se sabrá".
Sostuvo que sólo estaba cumpliendo órdenes, aunque no quiso decir de quién por las "restricciones" legales impuestas en el caso.
Graner, quien fue destacado como policía militar en Abu Ghraib por su experiencia en penitenciarias, figura entre los soldados estadounidenses que posaron al lado de prisioneros desnudos y en posiciones incómodas en fotos que se filtraron a la prensa en abril.
Estas imágenes suscitaron una condena generalizada y acrecentaron el resentimiento de sectores árabes y musulmanes en contra de las tropas estadounidenses.
La soldado Lynndie England, también vinculada a los abusos de prisioneros iraquíes, dio a luz el mes pasado a un bebé que, según los investigadores, es hijo de Graner.
El juicio contra England, quien también posó en las fotos con prisioneros, está previsto para el mes próximo en Fort Bragg (Carolina del Norte). EFE
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