LA PAZ (AFP) - El cubano anticastrista Amauris Samartino Flores, detenido por intromisión en asuntos de Bolivia, quedó a las puertas de ser expulsado luego de que un juez rechazara un hábeas corpus, en un caso que añade tensión al conflicto entre la oposición y el gobierno de Evo Morales.
Al rechazar el hábeas corpus este miércoles, el juez René Delgado ordenó que "la expulsión sea realizada al punto de embarque donde se hallaba en calidad de refugiado", es decir la base militar norteamericana en Guantánamo, donde Samartino, en disidencia con el régimen de La Habana, se refugió en 2000 antes de que Estados Unidos lo ayudara a establecerse ese mismo año en Bolivia.
Tras el fallo, familiares de la esposa boliviana de Samartino, Lormina Chávez, protagonizaron disturbios en las afueras de la Corte del Distrito de La Paz.
El viceministro de Régimen Interior, Rubén Gamarra, dijo que la expulsión de Samartino se llevará a cabo "lo antes posible".
La ley reconoce aún dos recursos para impugnar la sentencia del juez, primero ante la Corte del Distrito de La Paz y, en última instancia inapelable, ante la Suprema Corte en la ciudad de Sucre, sede del Poder Judicial.
La decisión de expulsar a Samartino ha generado un fuerte enfrentamiento entre el gobierno de Morales y la oposición, fuertemente movilizada en favor del cubano.
El poder Ejecutivo aplaudió la decisión del juez Delgado.
El vicepresidente Álvaro García y el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, saludaron el fallo que ordenó la deportación del ciudadano cubano, quien reside en Bolivia desde hace seis años por gestiones de Estados Unidos y la Organización Internacional de Migraciones (OIM).
Antes de conocer el fallo, Quintana expuso imágenes de televisión que muestran a Samartino durante una marcha antigubernamental efectuada frente a un hotel de Santa Cruz, donde se alojaba el vicepresidente García.
"Este ciudadano estuvo involucrado en política interna, incitando, mediante actos agresivos y de violencia estuvo manifestando una conducta ligada al racismo, al odio y al separatismo", acotó.
El presidente de la Cámara de Senadores, Santos Ramírez, dirigente del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS), afirmó que Samartino participó en la ciudad de Santa Cruz de manifestaciones a favor de las autonomías regionales y profirió insultos al vicepresidente García el pasado 22 de noviembre.
Pero la oposición considera que la decisión judicial responde a actos de represalia e intolerancia, y advierte sobre los riesgos que corre Samartino si su expulsión es hacia Cuba.
El diputado Antonio Franco, miembro de Podemos -principal partido opositor-, negó que Samartino haya gritado en favor de la independencia de este departamento oriental, aunque sí reconoció que asumió la demanda de varios sectores de Bolivia de abrir gobiernos autónomos en las regiones.
En su criterio, él no puede retornar a Cuba porque es un "perseguido político" y su vida corre peligro. En este sentido también se ha manifestado el defensor del Pueblo de Bolivia, Waldo Albarracín.
El martes, el influyente presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Germán Antelo, señaló que Samartino "fue secuestrado por emitir expresiones de lo que pasaba en su país y que no quería que sucediesen en Bolivia".
Por su parte el embajador de Cuba en Bolivia, Rafael Dausá, afirmó que su connacional tiene cuentas pendientes con la justicia por haber estafado a un ciudadano por la suma de 40.000 pesos cubanos (igual en dólares).
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