San Salvador. Una juez salvadoreña ordenó la detención de los responsables del secuestro y asesinato de un joven de 19 años en 1996, cuyo cadáver hicieron creer que era el de otra persona para cobrar un seguro de vida, informa hoy la prensa local.
La juez de Instrucción de la ciudad de Apopa, periferia norte de San Salvador, Rosa Elsa de Moreno, ordenó el miércoles la detención de Juan Carlos Calderón y Claudia Castillo Quijano, como responsables del secuestro y asesinato del estudiante Fernando Javier Rodríguez Martínez, de 19 años, en agosto de 1996, según informa el matutino "El Diario de Hoy".
De acuerdo con las investigaciones judiciales, Calderón, quien es un empresario del transporte de pasajeros, planificó el secuestro y asesinato de una persona que tuviera rasgos físicos similares a los de él para cobrar 1,8 millones de colones (205.714 dólares) en concepto de seguro de vida.
El cadáver del joven fue encontrado el 20 de agosto de 1996 un día después de su secuestro, perpetrado por varios individuos quienes lo interceptaron en una calle cercana a su residencia situada en un barrio del sur de San Salvador.
El cuerpo de la víctima, que presentaba dos balazos en la cabeza, se encontraba carbonizado en el interior de un vehículo que fue incendiado por los asesinos en una zona despoblada del municipio de Apopa.
La amante de Calderón, Claudia Castillo, se presentó al lugar del hallazgo y aseguró a las autoridades judiciales que el cadáver era el de éste, por lo que los trámites para el cobro del seguro comenzaron a ser gestionados por sus parientes.
No obstante, las compañías aseguradoras todavía no han hecho efectivo el pago debido a que existía la fuerte sospecha de que el cadáver encontrado era el del joven Fernando Javier Rodríguez.
El cadáver encontrado y los padres de Fernando Javier fueron sometidos a pruebas genéticas que fueron realizadas en el departamento de Medicina Legal de la Universidad de Granada (España), los cuales determinaron que existía una probabilidad del 99,99 por ciento de que el cuerpo hallado era el del joven secuestrado.
La investigación contra Juan Carlos Calderón y Claudia Castillo comenzó cuando un individuo identificado como Arturo López comentó a una amiga que había participado en el asesinato de Fernando Javier y las motivaciones que el crimen había tenido.
Según las autoridades, López, quien actualmente guarda prisión por otros delitos, descubrió el hecho porque supuestamente estaba molesto con Calderón porque al parecer éste no le había pagado aún lo que le había prometido por perpetrar el hecho.
"Con la prueba científica, al igual que la testimonial, se establece efectivamente que los restos encontrados carbonizados dentro vehículo, corresponden a Fernando Javier y que Juan Carlos Calderón fingió su muerte", señala al diario la juez Moreno.
El secuestro de Fernando Javier Rodríguez Martínez, causó conmoción en la sociedad salvadoreña mientras que sus padres y compañeros de estudio de la víctima lanzaron dramáticos ruegos a los supuestos secuestradores para que lo liberaran junto con intensas campañas de oración con el mismo propósito.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.