Caracas, 17 ago (EFE).- Un joven de 15 años recibió hoy orden de prisión en firme de un tribunal de la noroccidental ciudad venezolana de Maracaibo, tras admitir que hace una semana mató a su madre y a una amiga de ésta, poseído por “una fuerza satánica”.
"Una fuerza superior a mí me obligó a hacerlo", dijo al explicar al juez las 37 puñaladas que propinó a su madre, una ex azafata de 52 años, y a su amiga e inquilina de 23, estudiante del último curso de ingeniería de una universidad de Maracaibo.
El tribunal ordenó a la policía trasladar al joven al Centro de Atención Socioeducativa de la ciudad, acogiendo la solicitud de la Fiscalía que formalmente le imputó "la presunta comisión de delito de homicidio calificado doble".
El joven fue apresado de manera preventiva cuatro días después del crimen, cometido en la vivienda que compartía con su madre y la universitaria inquilina, donde se encontraron "diversos tipos de artilugios que son usados para realizar ritos satánicos", dijo la Fiscalía en un comunicado.
La noche de los asesinatos el joven acudió a un hospital y dijo hoy en el juzgado que lo hizo para ser curado de unas heridas que se provocó en el forcejeo con sus víctimas.
La policía informó a su vez que busca a una persona de nombre Alejandro, al que el joven habría llamado por teléfono antes y después de los asesinatos para anunciárselos, según testigos que aseguran haber escuchado las conversiones telefónicas.
También dijo que busca establecer la veracidad de la supuesta desaparición del equivalente a 150 dólares que habría entregado la estudiante a la ex azafata por concepto de alquiler, todo lo cual pondría en entredicho la versión satánica como móvil de los hechos. EFE
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