Por Lola Loscos
París, 30 ene (EFE).- Siguiendo los pasos de Armand Basi y Antonio Miró, las marcas de moda masculina Josep Abril y Spastor se preparan para dar el 'gran salto' al ruedo internacional como nombres de reconocido prestigio en las plazas más exigentes.
Las dos empresas catalanas ya dieron su "pequeño salto" en París estos últimos días al salvar con éxito la presentación de sus colecciones para la temporada otoño-invierno 2006-2007, en las que predominó una paleta de colores muy oscura.
De lo que se trata ahora es de consolidar posiciones, cada marca a su nivel y dentro de su particular estilo, que es en cierto modo complementario aunque absolutamente diferente.
Tanto Josep Abril como el dúo formado por Ismael y Sergio, más conocidos como Spastor, han sido detectados por los compradores internacionales de París e interesan de sobremanera en mercados tan exigentes como el japonés.
Entre otros retos, les queda todavía convertirse en una cita segura dentro del calendario de desfiles parisienes como pueden serlo Armand Basi -cuyo diseñador es también Josep Abril- o Antonio Miró (por mucho que este año se ausentara excepcionalmente de la capital francesa debido a cambios estructurales en la moda barcelonesa, según explicaron sus portavoces).
Así, este verano, además de reencontrarse con su ya tradicional camarada de las pasarelas parisienses, Armand Basi las compartirá también con dos jóvenes colegas que vienen pisando fuerte.
Tanto Spastor como Josep Abril aseguraron a EFE que sus respectivas decisiones están tomadas y que tienen intención de volver a la capital francesa -el segundo por primera vez con su propio nombre y el primero por cuarta- si no es en julio, el próximo el próximo enero.
En la mente de todos están los cambios de fondo desencadenados por la desaparición de la Pasarela Gaudí y el comienzo de la Pasarela Barcelona, aún por consolidar, así como el proyecto de la Generalitat para impulsar a los nuevos creadores y retener a los consagrados.
Ni ya consagrados ni en absoluto emergentes, Sergio e Ismael comentaron a EFE sentirse un poco "en el aire" en materia de etiquetado. En cualquier caso, con su última colección, que describieron como "de transición", volvieron a demostrar en París su genio creador, su maestría en el corte y su intención de profundizar en su propia identidad.
Algo ya logrado en su estilo del abundante hecho a mano y exquisitos detalles aplicados sobre lanas, cachemira, yak y algodones de primera calidad sobre las que sorprenden ranuras abiertas sin bolsillo, presillas, botones de cristal y cadenas que se desencadenan, dulcificadas con detalles de punto y cuero sin dejar por ello de ser cadena.
Todo ello teledirigido para conquistar al Japón de las vanguardias estilísticas o al cliente británico más audaz.
Con Josep Abril, que cosechó su último éxito el sábado para la firma Armand Basi, el "look" cambia por completo y la inspiración llega de, entre otras fuentes, la ropa interior de tiempos pasados que, subetiquetada 'Unders', mezcla diseños tomados de los viejos ejércitos suizos o rusos o de la Inglaterra más tradicional para combinar, por ejemplo, camisas a rayas con americanas príncipe de gales. EFE
lg/ir