Es el creador del Método Silva de Control Mental, sistema occidental de meditación dinámica que ha ayudado y continúa ayudando -en su deseo de alcanzar mayores grados de superación personal- a más de tres millones de personas en todo el mundo. El método implica un mejor aprovechamiento de la potencia mental del ser humano por medio de la eliminación de los impulsos cerebrales negativos y la aceptación consciente y razonada de los hechos que no son susceptibles de cambio. Inspirado en la sublime aspiración que a lo largo de muchos siglos ha caracterizado a destacadas personalidades de Oriente, la práctica del sistema favorece la serenidad espiritual del individuo, y repercute en toda la comunidad. En Costa Rica, cerca de quince mil personas han seguido los cursos ideados por el señor Silva, se han graduado y han alcanzado niveles superiores de satisfacción espiritual en su vida afectiva, intelectual, profesional y familiar. Otros se han beneficiado con la lectura de sus textos, que tienden siempre a reconocer en el ser humano su trascendencia, y a enseñarle a disponer mejor de las facultades y fuerzas positivas de su mente.
Huérfano de padre desde los cuatro años, don José enfrentó en la niñez graves problemas económicos, hasta el punto de que no pudo asistir a la escuela; fueron sus hermanos, a los que él con su trabajo envió a las aulas, quienes le enseñaron a leer y escribir. En la época de la depresión económica comenzó a demostrar su liderazgo, al organizar a jóvenes para que se ganasen la vida ejerciendo el comercio. Su inquieta inteligencia lo llevó luego a seguir un curso, y aprendió a reparar radios ; trabajando en esas labores se interesó en estudiar electrónica.
Se preocupó luego por conocer acerca del funcionamiento de la mente, las frecuencias cerebrales , el potencial eléctrico y la capacidad del hombre para utilizar todo ello consciente y controladamente. Estudió hipnosis, psicología, parapsicología, yoga y, tras largos años de investigación y comprobaciones, en 1949 creó el Método Silva de Control Mental , que dio a conocer al público en 1966. A partir de entonces, ha sido creciente el número de sus discípulos, satisfechos con los resultados obtenidos.
Reconocidas personalidades mundiales han respaldado la labor intelectual del señor Silva, entre ellas Og Mandino, Norman Vicent Peale y Robert Stone.
Falleció en Laredo, Texas. Uno de sus discípulos, el costarricense don José Francisco Monge Masís lo califica así: "filántropo, científico, estudioso... un ejemplo de fe, dedicación y humildad"; y añade que "su trabajo se ha convertido en uno de los primeros pasos hacia la segunda fase de la evolución humana en este planeta".