La ciclista francesa Jeannie Longo puso fin a su frustración olímpica en Atlanta'96 al conseguir la medalla de oro en la prueba en ruta, único título internacional de importancia que aún estaba vacante en su historial.
Longo, natural de Annecy y que el próximo mes de octubre cumplirá 38 años, rozó el oro olímpico en Barcelona'92, pero tuvo que conformarse con un segundo puesto. En sus dos comparecencias anteriores (Los Angeles'84 y Seúl'88) la veterana corredora francesa ocupó el sexto y vigésimo primer puestos, respectivamente.
La ""Gran Dama'', sobrenombre con el que conoce a Longo por su hegemonía en el ciclismo internacional, se adjudicó en tres ocasiones el Tour de Francia y cuenta con 14 títulos en Campeonatos del Mundo desde su primera participación en Praga, en 1981.
La reciente campeona olímpica fue antes que ciclista esquiadora de competición, aunque en el ámbito local, Longo mantiene su afición al esquí y en su etapa de pretemporada siempre incluye al esquí nórdico y alpino entre sus deportes alternativos para la preparación.
Ahora Longo reside en Grenoble y siempre ha vivido muy cerca de los límites fronterizos de Francia y Suiza.
Pero Longo no sólo se ha destacado como corredora de grandes carreras por etapas o pruebas en ruta. En su historial también aparecen títulos en pruebas de pista, especialmente en persecución individual, y más recientemente en bicicleta de montaña.
Desde que Longo contrajo matrimonio con Patrice Ciprelli, campeón del mundo de esquí en la prueba combinada en 1976, su marido se encargó de dirigir sus entrenamientos.
La ciclista francesa, no obstante, ha sufrido las restricciones impuestas por la federación de su país, puesto que en 1991 se le prohibió participar en los Campeonatos del Mundo de Stuttgart (Alemania) por utilizar un sistema de pedal de una marca extraoficial, aunque se adaptaba mejor a su reducido tamaño de pie.
Longo comentó con relación a su triunfo olímpico que estaba "más prerparada que en Barcelona'92''. "No me gusta competir con lluvia, pero me he sabido sufrir y aguantar la dureza del recorrido en los últimos kilómetros'', indicó la ciclista francesa.