Bogotá, Colombia. El jefe de la policía colombiana, el general Rosso José Serrano, que encabezó la lucha contra los carteles cocaineros de Cali y Medellín, confirmó este martes que se retirará del servicio "en breve", tras 40 años de actividad y seis como director de la institución.
"Creo que el ciclo ha concluido y que hay darle paso a nuevos oficiales, por lo que me retiraré en breve", señaló el jefe policial en declaraciones a la prensa.
Añadió que hace poco habló sobre ese asunto con el presidente colombiano, Andrés Pastrana, y que éste "decidirá cuándo, exactamente", deberá retirarse de la institución armada.
La radio privada RCN afirmó, citando fuentes oficiales colombianas y estadounidenses, que Bogotá propuso a Serrano asumir como embajador en un país no identificado y que Washington quiere que sea el jefe de la oficina de control de drogas de Naciones Unidas, en Viena.
Serrano (de 57 años) es considerado por Estados Unidos como "el mejor policía del mundo", debido a su lucha vigorosa contra los narcotraficantes, y en varias ocasiones ha sido el encargado de revitalizar las relaciones entre Bogotá y Washington.
De acuerdo con los comentaristas, el jefe policial jugó un papel determinante para que no se deterioraran los vínculos con Estados Unidos durante el Gobierno del presidente colombiano Ernesto Samper (1994-98), acusado por la Casa Blanca de haber aceptado un millonario aporte de los traficantes de cocaína para financiar la campaña electoral que lo llevó al poder.
Serrano asumió la dirección del organismo policial a finales de 1994, tras regresar de Estados Unidos, donde había sido nombrado en un cargo diplomático por el expresidente César Gaviria (1990-94).
Previamente, como comandante de la fuerza antidrogas, Serrano lideró la lucha contra el temible cartel de Medellín, que culminó en 1993 con la muerte de su líder, Pablo Escobar, en un enfrentamiento a tiros con la Policía.
Al asumir la dirección de la Policía Nacional, Serrano se comprometió a desarticular el cartel de Cali, lo que cumplió al poner tras las rejas, en sólo seis meses, a sus principales jefes, los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, presos en Bogotá desde 1995.
Los golpes asestados por Serrano al cartel de Cali también incluyeron la captura de otros prominentes capos, entre ellos José 'Chepe' Santacruz y Hélmer 'Pacho' Herrera.
Sus continuos éxitos en la lucha contra los carteles del narcotráfico fueron acompañados de una estrategia para depurar la institución policial, que según fiscales y agentes antidrogas norteamericanos había sido penetrada por la mafia de las drogas.
Ese campaña incluyó el despido de más de 10.000 oficiales, suboficiales y agentes de la institución.
Serrano -a quien también le han propuesto postularse como candidato a la alcaldía de Bogotá e incluso a la presidencia de la República- recogió sus experiencias en la lucha antidrogas en el libro "Jaque mate", de amplia circulación en Colombia.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.