Por: Rónald Moya.   30 enero, 2011

El jefe de operaciones de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), Roberto Guillén Solano, regresó a su cargo el 9 de enero tras estar suspendido más de dos años por un supuesto vínculo con una estafa de ¢200 millones con cuentas bancarias.

El regreso de Guillén, de 49 años de edad, a su puesto fue confirmado ayer por el comisionado nacional Antidrogas, Mauricio Boraschi, ante una consulta de este diario.

El funcionario dijo que Guillén cumplió la suspensión administrativa, pero que aún está pendiente la investigación que, sobre la supuesta estafa, realiza la Fiscalía de Fraudes del Ministerio Público. Aclaró que, aunque Guillén regresó a su plaza en la DIS, por ahora no tiene las mismas funciones que realizaba antes.

“Ahora tiene funciones que nos permiten un mayor control de sus actuaciones. Está controlado”, comentó Boraschi.

Ayer no fue posible conocer detalles sobre el avance de las investigaciones que lleva a cabo el Ministerio Público.

El caso. El 19 de noviembre del 2008, el Ministerio Público allanó las oficinas de la DIS ubicadas en las inmediaciones de La Sabana, en San José, y Guillén fue detenido. En otros operativos simultáneos se arrestó a nueve personas relacionadas con la presunta estafa, pero todas ajenas a la DIS.

La Fiscalía les atribuyó formar parte de una organización delictiva que a partir del 2007 se dedicó al saqueo de cuentas corrientes de empresas y personas mediante el robo y la falsificación de cheques.

El papel de Guillén, dentro de ese grupo, según el OIJ, era el de utilizar una clave de la base de datos Datum.Net en Internet para rastrear y obtener datos de las eventuales víctimas.

El OIJ aclaró en ese entonces que la firma Datum apoyó las investigaciones policiales que dieron finalmente con las detenciones de los sospechosos.

La acción de la Policía también incluyó el allanamiento del Departamento de Informática de la Casa Presidencial, en Zapote.

Esta acción se hizo para localizar correos electrónicos enviados o recibidos por Guillén, y que podrían tener relación con las presuntas estafas.