Si hay algo que sorprende de Javier Bardem es la capacidad que tiene para volcarse en cada uno de los papeles a los que se enfrenta.
Directores de todo el mundo se lo rifan y quieren que trabaje para ellos.
Triunfa en España, en Europa y en Hollywood es considerado el nuevo sex symbol latino.
Con 38 años, Bardem ha llegado lejos. Sus rasgos latinos y sus polifacéticas y variadas interpretaciones le han abierto muchas puertas en el cine.
Luego de interpretar a Anton Chigurh en No Country For Old Men , no dejan de lloverle reconocimientos y premios.
A escasos seis días de la ceremonia de entrega de los Oscar, muchos esperan que la suerte siga de su lado y logre por fin el galardón como mejor actor de reparto. Sería su primera estatuilla en Hollywood.
Gran proyecto. Bardem interpreta el papel de un misterioso criminal en No Country For Old Men que juega a cara o cruz con las vidas humanas.
“Solo he pensado en el señor Bush”, confesó tras recibir el galardón de la Asociación de la Crítica estadounidense, cuando le preguntaron sobre cómo se había inspirado para construir su personaje de villano.
La historia empieza cuando Llewelyn Moss (Josh Brolin) encuentra una camioneta rodeada por varios hombres muertos.
En la parte trasera hay un cargamento de heroína y $2 millones.
Cuando Moss coge el dinero, provoca una reacción en cadena de violencia, que la ley, representada por el desilusionado alguacil Bell (Tommy Lee Jones), no consigue detener.
Mientras tanto, Moss intenta huir de sus perseguidores, especialmente del cerebro de la operación, Anton Chigurh (Javier Bardem), un asesino inquietante y despiadado.
El filme pone al descubierto la delincuencia en Estados Unidos y amplía su significado hasta incluir temas tan antiguos como la Biblia y tan contemporáneos y sangrientos como los titulares de cada día.
Mucho trabajo. A finales del 2007 figuraba en la cartelera norteamericana con El amor en los tiempos del cólera y No Country For Old Men. Para el 2008 estará comprometido con la industria estadounidense en al menos tres largometrajes importantes.
Protagonizará Tetro de Francis Ford Coppola y el musical Nine de Rob Marshall, en la cual compartirá cartelera con su actual pareja, la actriz española Penélope Cruz.
También estará en Killing Pablo , versión estadounidense de la vida del fallecido narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria, a quien encarnará.
“La verdad es que no sé, se ha dado así, y en cierta forma es triste porque no me gustaría dejar de trabajar en mi país, con directores españoles”, declaró el actor español en un encuentro con la prensa en noviembre, cuando se le consultó por su evidente alejamiento del cine de firma española.
Internacional. Su primera experiencia fuera de España fue Perdita Durango , que rodó en inglés en Estados Unidos, a las órdenes del director español Álex de la Iglesia en 1997.
En el año 2000 ganó la Copa Volpi, en el Festival de Cine de Venecia, por el filme Antes que anochezca, de producción norteamericana.
Este filme representó su consagración internacional y fue candidato el año siguiente al Oscar al mejor actor protagonista.
El mexicano Alejando González Iñárritu se fijó en el fenómeno Bardem y muy probablemente lo designará protagonista principal de su próxima película, que rodará en Barcelona en mayo.
Por su parte, Mike Newell, director de El amor en tiempos del cólera , no dudó en calificar a Javier Bardem como “uno de los cuatro o cinco mejores actores del mundo”.
Y qué decir del cineasta neoyorquino, Woody Allen, quien antes de empezar el rodaje de Vicky Cristina Barcelona el verano pasado en España, dijo que estaba deseando “trabajar con Bardem y Penélope Cruz porque son unos actores muy buenos”.
A pesar de este boom Bardem es crítico hacia los grandes estudios y sobre todo está alerta del peligro de perder su libertad para elegir proyectos.
Dicen que es un hombre que se toma muy en serio su oficio y no elige cualquier cosa, “porque el talento –dice el actor– acaba diluyéndose si no se elige bien”.
Esa es la gran diferencia con otros actores y eso quizá sea lo que le ha ayudado a seguir creciendo en su carrera cinematográfica.