Los jardines en maceta son una gran alternativa no solo para espacios pequeños; tienen tantas ventajas que son una verdadera tentación, inclusive para grandes áreas. Mantener jardines en maceta es una práctica milenaria que hoy día podemos acomodar de maravilla a nuestras necesidades, gustos y posibilidades. En maceta podemos mantener prácticamente cualquier planta.
Traer la belleza de la naturaleza a nuestras casas es una necesidad, aunque no tengamos más espacio que una pequeña terraza en un edificio de apartamentos. Esta es justamente una de las grandes ventajas del la jardinería en macetas: podemos darle a las plantas el mejor suelo sin tener que mejorar toda un área donde se tiene muy mal suelo o no lo hay del todo.
Si alquilamos una casa es un dilema la parte del jardín, la inversión que le hagamos no es nuestra, mientras que un jardín en macetas es una gran alternativa porque es transportable.
Los jardines en maceta tienen gran movilidad, podemos hacer cambios drásticos con solo cambiar unas macetas de posición y tener de un momento a otro un diseño totalmente diferente.
Podemos sembrar plantas perennes de fácil mantenimiento para el marco y relleno del jardín, pero para los puntos focales o bordes podemos tener maravillosos cambios estacionales sembrando para cada temporada plantas anuales que podemos cambiar a nuestro antojo y variar el colorido tantas veces como queramos; algunas veces podemos hacerlo monocromático, por ejemplo en tonos de rosado y la siguiente estación lo podemos hacer de contraste con rojo y amarillo. Con solo unas macetas que tengan estos cambios el jardín puede parecer otro.
En esta época navideña podemos poner el acento de color con maceteros de pastoras, para el verano maceteros con petunias, marigoles y kalanchoes. Para la entrada de las lluvias podemos sembrar en las macetas lirios, chirrites (Coleus) y corazones de Maria (Caladiums). Las posibilidades de cambio son inagotables.
Los jardines en maceta pueden ser de cualquier estilo: formales, informales, tropicales, arómaticos, comestibles y hasta de colección, como de azaleas o helechos, con la ventaja de que cualquier planta puede ser sustituida en el momento que lo deseemos sin involucrar un gran trabajo.
Manos a la obra
A la hora de hacer un jardín en macetas es importante hacer grupos de macetas con las mismas plantas, a no ser que la maceta sea tan espectacular que sea el punto focal del jardín. También, si queremos hacer combinaciones de plantas en una misma maceta, estas deben tener los mismos requerimientos de agua y luz.
La macetas que escojamos deben ser de un mismo estilo, por ejemplo de terracota clásicas, de terracota rústicas, de madera, de cemento, de latón, en fin cualquier cosa que pueda contener tierra y con un poco de creatividad puede dar muy buen resultado.
Otro factor a considerar es el suelo en el que estén sentadas las macetas: debe estar en armonía con las mismas. Piedrilla volcánica va muy bien con las macetas de terracota o madera, materiales grisáceos se llevan con las macetas de piedra, mientras que una mala selección sería la de terracotas rojizas sobre piedrilla caliza blanca; demasiado contraste.
A la hora de sembrar
Cuando tengamos seleccionadas las plantas y las macetas a utilizar debemos tener especial cuidado en sembrar las plantas en muy buena tierra: fértil con buena porosidad, pero a la vez que retenga humedad. Se pueden usar suelos orgánicos mezclados con granza de arroz, piedra pómez u otro material que permita una buena permeabilidad. Ponga en el fondo de las macetas una capa de drenaje como piedrillas o pedazos de macetas quebradas para asegurarse de que no se tapen los huecos de drenaje con la mezcla de suelo.
Los tamaños de la maceta deben ir de acuerdo con el tamaño de la planta y se deben colocar en el jardín donde reciban la cantidad de luz adecuada para cada variedad; recordemos que hay plantas de pleno sol mientras que otras son de sombra parcial.
El riego es muy importante de saber medir pues va de acuerdo al tipo y tamaño de maceta, porosidad del suelo, tipo de planta y días soleados o nublados. En realidad, es fácil llegar a conocer la frecuencia de riego de nuestro jardín en macetas.
La fertilización en macetas debe ser más frecuente pues los nutrientes del suelo de agotan o se lavan con el riego. Los fertilizantes orgánicos o de larga duración son ideales.
Con el tiempo, las plantas que sus raíces han ocupado todo el espacio de la maceta se deben trasplantar a una maceta más grande o se les puede podar un poco sus raíces y sembrar en la misma maceta con nuevo sustrato.
¡Anímese a crear su jardín en macetas!. Lo mejor es que si no le gusta la primera vez, siempre se puede cambiar.
Pregúntelea Laura
¿Cuando podar mis Ficus para que no me rompan la acera?
Recuerde que la raíz es proporcional a la copa del árbol; cuando sus árboles alcanzan el tamaño deseado manténgalos con poda de ese tamaño y las raíces se mantendrán también controladas.