Las enredaderas son una gran ayuda en el jardín. Con ellas podemos cubrir y embellecer tapias, cercas, arcos, pérgolas y, además, nos pueden servir de tapa vientos y como barreras sonoras y visuales.
En los trópicos tenemos un gran abanico de enredaderas para escoger según las características deseadas: con flores, sin flores, con fruto, de rápido crecimiento, con espinas y un sin fin de variedades.
Sin embargo, si buscamos algo espectacular para romper la monotonía del jardín o dar color en esta época del año en que la mayoría de los árboles ya terminaron su floración, la Petrea volubilis es la reina en los meses de abril, mayo y junio.
Tiene hermosísimos racimos de flores de hasta 30 centímetros, que cuelgan, en tonos entre azul y violeta.
La petrea lleva este nombre en honor al botánico Robert James Petre y es nativa de México y Centroamérica. En Costa Rica se ha localizado desde el nivel del mar hasta los 1200 metros. Es una enredadera muy fuerte y de rápido crecimiento y puede alcanzar de 9 hasta 12 metros de altura, sin embargo, se puede utilizar como rastrera o con ayuda de un pie de amigo se le puede dar forma de "arbolito", es decir, con un tallo y una copa. También es factible usarla como planta colgante, inclusive se pueden lograr bellas canastas de petrea para lucir en estos meses su magnífica floración.
Esta enredadera aunque sólo florea unos meses al año bien vale la pena cultivarla y disfrutar esa explosión de flores y color.
Santo y señas:
Nombre botánico: Petrea volubilis
Nombre común: raspa guacal. por sus hojas duras como papel de lija que inclusive se han utilizado en el campo para lavar ollas.
Familia: Verbenaceae como las lantanas y verbenas.
Luz: Se debe sembrar preferiblemente a pleno sol
Suelo: Tolera prácticamente cualquier tipo de suelo aunque agradece suelos razonablemente buenos. Una vez establecida es muy tolerante a la sequía aunque también le gusta la humedad en suelos con buen drenaje.
Poda: Recuerde que esta planta florea en estos meses por lo que debe evitar podarla antes de abril Después de la floración podarla bien, para lograr controlar el crecimiento y darle la forma y el tamaño deseado como también evitar que se enmarañe.
Propagación: Por estacas semi-leñosas o por acodo aéreo.