A principios del 2006, las fotografías de una irreconocible Janet Jackson acapararon la atención de la prensa rosa por cuenta de su sobrepeso. En su momento, se dijo que la cantante y actriz había engordado 27 kilos en vano para interpretar un papel que al final tuvo que ceder a Mariah Carey, según una entrevista publicada por la revista Us .
“Querían verme de un modo totalmente distinto, como una mujer gorda”, se justificaba la artista. “Simplemente comí lo que me apetecía: “Esto tiene buena pinta, póngame ese trozo de tarta”. Al final, su báscula llegó a marcar 82 kilogramos. Sin embargo, el rodaje de Tennessee resultó incompatible con la grabación de su nuevo álbum, y Janet Jackson tuvo que abandonar sus planes cinematográficos. Sin embargo, los kilos se quedaron con ella y hubo un momento en que entró en desesperación, pero logró enfocarse en sus metas y, en solo cuatro meses, consiguió bajar 20 kilos y tonificarse espectacularmente. Un año después, Jackson se mantiene espléndida y la semana pasada le contó a E! cómo lo logró: además de un entrena-miento intenso dirigido por un entrenador, mantiene una dieta de 1.600 calorías que consiste en un desayuno de claras de huevo con vegetales, almuerzo y cena de proteína y vegetales, y meriendas de frutas y algo de carbo------hidratos. Y jura que le hizo la cruz a los chocolates.