Estrasburgo (DPA) . Primero fue un héroe popular, después hijo problemático. Ahora, la cambiante carrera deportiva del ciclista Jan Ullrich parece estar cerca de un amargo final apresurado por el escándalo de doping desentrañado en España.
Un día antes de su novena y previsiblemente última participación en el Tour de France, el alemán fue suspendido junto a su asesor personal, Rudy Pevenage, y su compañero español de equipo, Oscar Sevilla, por su equipo, el T-Mobile. La decisión, basada en la casi segura implicación en el escándalo de doping de España, dio por tierra con la última oportunidad que Ullrich se había impuesto para ganar por segunda vez la vuelta ciclista más importante del mundo tras su victoria de 1997.
El alemán de 32 años produjo grandes momentos deportivos como el oro olímpico en Sydney 2000 y varios campeonatos mundiales, pero también fue protagonista de titulares negativos al dejar de lado el camino del éxito. Totalmente alcoholizado, en la noche del 1° de mayo de 2002 chocó su Porsche contra un aparcamiento para bicicletas en la carretera de Friburgo.
Poco después fue detenido en su fuga por la policía, que le retiró el carnet tras comprobar que el nivel de alcohol en su sangre era mayor que el permitido. Problemas en la rodilla le obligaron a renunciar al Tour, y comenzó a dar señales de agotamiento psicológico.
Su imagen recibió otro golpe semanas después con el escático, Ullrich calificó su consumo de estimulantes como una "gran tontería", pero negó "haber tomado medios para aumentar el rendimiento". A partir de entonces fue siempre acompañado de "niñeras" encargadas de vigilar que el extraordinario atleta no cometiera más "tonterías" y se alimentara adecuadamente.
Sus errores personales contrastan con sus logros deportivos. En 1993 ingresó en la escena del ciclismo como el campeón mundial amateur más joven. En 1995 firmó su primer contrato profesional con T-Mobile, con cuya camiseta obtuvo numerosos éxitos. En Sydney fue campeón olímpico de ciclismo en ruta, en 1999 y 2001 campeón mundial de contrarreloj y ganador de la Vuelta a España en 1999. En 2004 y este año, Ullrich se llevó la victoria en la Vuelta a Suiza, donde reside.
Fue segundo en cuatro oportunidades, en 1998 detrás del italiano Marco Pantani y después siempre como escolta del estadounidense Lance Armstrong.
Su vida privada tampoco le procuró demasiada tranquilidad. Sus amoríos fueron siempre objeto de interés en la prensa rosa. Tras el nacimiento de su hija Sarah Maria, que mañana cumple tres años, Ullrich se separó en 2005 de Gaby, su compañera de muchos años.
Pocas semanas después presentó a Sara Steinhauser, hermana del ciclista profesional, como su nueva novia, con quien al menos hasta el estallido del último eso de 'shock'. Esto es lo más grave que me ha pasado nunca. Sólo puedo decir que no tengo absolutamente nada que ver", dijo hoy el ciclista alemán de 32 años en una entrevista con la cadena de televisión ZDF. "Me siento como una víctima".
El ganador del Tour de 1997 se mostró combativo y quiere demostrar su inocencia. "Ahora estoy en el suelo, pero seguiré luchando", señaló Ullrich, que a lo largo de su carrera extravió en varias ocasiones el camino que hoy le condujo a un abismo que puede ser definitivo.