Por decimonovena vez en 36 años, James Bond, el más célebre y provechoso espía de la historia del cine, regresa a la pantalla grande para, como es su costumbre, salvar al mundo y dejar decenas de millones de dólares en los cofres de la Metro Goldwyn Mayer.
The World is not Enough (El mundo no basta), dirigida por Michael Apted, se estrena hoy en la pantalla grande estadounidense, y por tercera vez tendrá a Pierce Brosnan en el papel del agente 007.
Tal como debe ser, el filme tiene a su "malvado" enemigo, un terrorista internacional insensible al dolor, interpretado por el británico Robert Carlyle, y sus "chicas James Bond": la estadounidense Denise Richards, la francesa Sophie Marceau y la italiana Maria Grazia Cucinotta.
Geografía del espionaje
De Bilbao a Estambul, pasando por Kazajistán, Bakú y Azerbaiyán; en tierra, sobre y bajo el agua, en la nieve, dentro de un oleoducto y finalmente en un submarino, 007 protegerá a una rica heredera, escapará de sus perseguidores y encontrará una bomba atómica antes de tener un merecido descanso.
James Bond (antes encarnado por Sean Connery) apareció por primera vez en la pantalla grande en 1963 en Dr. No. Desde entonces, 007 se adaptó a la evolución del mundo, sobre todo a finales de la Guerra Fría. Dejó de fumar pero permaneció idéntico a sí mismo: 1,83 metros, 76 kilos, con algunos vicios, como precisa el folleto de prensa de la película: "la bebida, pero sin exceso, y las mujeres".
En total, MGM estima que la cantidad de entradas en los cines que proyecten sus aventuras superará los 2.000 millones, o sea, cerca de la mitad de la población del planeta. El mes pasado, más de 20 millones de cibernavegantes, en seis idiomas, visitaron jamesbond.com, el nuevo sitio Internet consagrado a The world is not enough, pero también a las anteriores aventuras de 007.
En cuanto a los ingresos, se acercan a los $3.000 millones (¢888.000 millones) en todo el mundo, lo que la convierte en la franquicia más lucrativa de la historia del cine.
Para MGM, que posee los derechos exclusivos de la franquicia, James Bond fue a través de los años una garantía de enormes ingresos que la sociedad ferozmente defendió.
En The world is not enough, MGM apuntó a una clientela más joven de lo habitual. La música del filme fue confiada a Garbage, un grupo de rock alternativo, y su salida fue precedida por un centenar de horas de programación en MTV, cadena de televisión musical apreciada por las jóvenes generaciones.