El astro del pop Michael Jackson volvió a sorprender a la industria de la música con un comunicado en el que se opone a meter en la cárcel a aquellos que se dedican a la piratería musical en internet.
"Me gustaría que no olvidáramos que los aficionados son los que le han dado a la industria de la música todo su éxito", afirmó el intérprete de Bad, cuyas ventas también se han visto afectadas recientemente por los problemas con la piratería en la red.
El comunicado emitido por Jackson coincide con la propuesta presentada ante el Congreso que quiere convertir la piratería en un crimen federal, con un castigo de hasta cinco años de cárcel y multas de $250.000.
También ha sido divulgado el mismo día que comienza una nueva campaña por parte de los estudios de cine en lucha contra el fenómeno de la piratería, que "les roba su forma de vida".
Fuerte alianza
Jackson, 44 años, se unió a sus compañeros de profesión al subrayar que "está mal" el hecho de bajar sin permiso temas musicales de la Internet.
"Pero la respuesta no puede ser la cárcel. Me han dejado sin habla ante la idea de mandar a los fans a la cárcel por bajarse temas de la red", aclaró el astro.
"En Estados Unidos creamos nuevas oportunidades a partir de nuestras adversidades, no leyes punitivas", insistió el intérprete, que mantiene un férreo control sobre su obra y posee los derechos sobre el catálogo de The Beatles.
Por parte de la industria del cine, los principales estudios también han expresado la necesidad de buscar alternativas legítimas a la piratería que parece avanzar también en su mercado. Pero por el momento, la campaña que han puesto en marcha se limita a difundir anuncios.