Roma, 28 sep (EFE).- Italia ha recuperado casi íntegramente el suministro eléctrico interrumpido la pasada madrugada en todo el país por una avería en dos líneas de alta tensión con las que es surtida por Francia, mientras el debate se desplaza ahora a las responsabilidades del suceso.
A las 19.00 hora local (17.00 gmt) la situación estaba normalizada en todas las regiones, salvo en algunos puntos de Apulia y Calabria (sur) y la isla de Sicilia, donde aún quedaban varias horas de espera para culminar la totalidad del suministro, según una nota del Gestor de la Red, el organismo encargado de todo lo relativo al suministro de energía eléctrica en Italia.
Ya horas antes se había disipado la preocupación inicial, incluida la hipótesis de un eventual sabotaje, gracias a que no se produjeron situaciones de gran emergencia ni en hospitales ni en la actuación de Policías, Bomberos y efectivos de Protección Civil.
Sólo cabe registrarse la muerte de dos ancianas, por caídas en sus casas favorecidas por la falta de luz.
A última hora de la tarde del domingo el tráfico aéreo, ferroviario y automovilístico se desarrollaba con normalidad, superados los problemas de las primeras horas, cuando no funcionaban los semáforos y unas 30.000 personas veían interrumpidos sus desplazamientos en un centenar de trenes paralizados.
No obstante, el comunicado del Gestor de la Red apunta la posibilidad de que mañana, lunes, haya irregularidades en el servicio o incluso "desconexiones programadas" de una hora para aligerar el consumo y evitar nuevos cortes, por lo que la situación volverá definitivamente a la normalidad el martes.
El ministro de Industria, Antonio Marzano, ofreció por la tarde una primera reconstrucción de los hechos, según la cual dos averías consecutivas poco antes de las 3.30 de la noche (1.30 gmt) afectaron a ambas líneas, la principal y la reserva, un hecho inusual que llevó a un apagón como nunca se había vivido previamente en Italia y del que sólo se salvó la isla de Cerdeña.
El daño, cuya causa por el momento se ignora con claridad, motivó un desequilibrio en toda la red italiana, que saltó, tal como explicó Carlo Andrea Bollino, presidente del Gestor de la Red.
"La red es como una cadena. Si se rompe un anillo, aunque el resto esté bien, la cadena se quiebra", explicó Bollino, quien aseguró que desde las 5.00 horas las líneas estaban restablecidas, pero que la llegada de la energía a todo el país debía retrasarse horas, "como una calefacción, que una vez que se enciende tarda en calentar".
Desde Francia, la Red de Transporte de Electricidad (RTE) apuntó que el origen de todo el incidente había que situarlo en Suiza, mientras la empresa de este país Atel confirmaba en un comunicado la existencia en torno a las 3 de la madrugada de una avería en una línea de 380.000 kilovatios, producida por la caída de un árbol en Brunner, en el cantón Svitto.
El ministro Marzano confirmó que la avería se debió "a un cúmulo de circunstancias iniciado en Suiza, aunque no ocultó la existencia de "motivos estructurales italianos que vienen de lejos", lo que se traduce en la escasa capacidad de generación eléctrica de Italia.
Según los expertos, Italia es un país dependiente del extranjero, ya que a través de dieciséis líneas de suministro con Francia, Suiza, Austria, Eslovenia y Grecia recibe el 16,6 por ciento de su consumo, lo que la convierten en el mayor importador europeo de energía eléctrica procedente de otros países.
La potencia real disponible es de 55.250 megavatios, que en julio del año pasado y en agosto de éste ha estado cerca de ser superada por el elevado consumo derivado del fuerte calor y el empleo masivo de aparatos de aire acondicionado, lo que llevó entonces a las autoridades a reclamar un uso racional.
Ahora desde el Gobierno y la oposición de plantea la necesidad de incrementar la construcción de nuevas centrales sobre las que hacer frente a este tipo de situaciones, en especial porque hay un proyecto, ya aprobado, para financiar instalaciones con las que ampliar en 12.000 el número de megavatios disponibles.
La opinión general la resumió el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, quien aprovechó un acto público para afirmar que el apagón "ha sido una señal de alarma que es necesario escuchar. Hay que superar la lentitud y las diferencias que existen entre nuestras administraciones".
Mientras tanto, se ha iniciado el debate sobre las responsabilidades de este suceso, más allá de la consideración de que se haya tratado de un incidente.
Así, en el ojo del huracán está el ministro de Industria, Antonio Marzano, criticado por la oposición de centroizquierda, los sindicatos y las asociaciones de consumidores y a quien se pide desde una comparecencia explicativa en el Parlamento hasta la dimisión.
El propio interesado dijo hoy que se va a abrir una investigación para conocer exactamente todo el proceso que ha llevado a este histórico apagón, aunque excluyó como principio que se haya debido a un acto doloso.
No obstante, se cubrió con el argumento de que su proyecto para impulsar la capacidad de generación está bloqueado en el Parlamento por la oposición. EFE
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