Washington. Estados Unidos criticó ayer a los líderes israelíes y palestinos por su reciente disputa dialéctica sobre el estatuto final de Cisjordania y la Franja de Gaza, y su secretaria de Estado, Madeleine Albright, anunció una gira urgente para aliviar las tensiones.
La funcionaria viajará el viernes a París para reunirse con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el sábado hará otro tanto con el presidente palestino, Yaser Arafat, en la ciudad suiza de Ginebra, anunció ayer el Departamento de Estado.
Poco antes, el portavoz del Departamento, James Rubin, había dicho que la guerra de palabras entre Arafat y Netanyahu, no era ni constructiva ni ayudaba a las conversaciones de paz sobre el Oriente Medio.
Arafat elevó ayer el tono de sus declaraciones cuando aseguró que "el Estado de Palestina existe". La semana anterior manifestó que pensaba declarar el estado palestino si las dos partes no llegaban a un acuerdo final antes de mayo de 1999.
Un asesor de Netanyahu comentó el lunes que el Mandatario israelí se "sentiría libre" para anexarse Cisjordania si Arafat declarara de manera unilateral la estatalidad de ese territorio y de Gaza.
Cuando se le preguntó sobre el intercambio de declaraciones, Rubin manifestó que las partes no deberían discutir el estatuto de los territorios hasta que no se llegue a las llamadas conversaciones sobre "el estatuto final".
"Nada de esta retórica ayuda al proceso de paz. Creemos que los temas relacionados con los estatutos permanentes, tales como la cuestión de la soberanía y las fronteras, necesitan ser tratados en las negociaciones sobre el estatuto permanente, a las que estamos intentando llegar", añadió el portavoz.
Estados Unidos sigue presionando para hacer avanzar el proceso negociador. Su último intento es convencer a los israelíes para que congelen la expansión de los asentamientos en territorios ocupados y que ofrezcan un repliegue de tropas de Cisjordania "significante y creíble".
La cadena CNN informó el lunes de que Washington incluso amenazó a Netanyahu con dar apoyo público a la propuesta de un estado palestino si no se cambiaba la política sobre los asentamientos.
Los dirigentes del brazo armado del Partido de Dios (Hezbulá) del Líbano aconsejaron a los palestinos del Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS) emprender una guerra de guerrillas en lugar de ataques suicidas contra Israel.
Así lo informó en exclusiva y de "fuentes autorizadas" el prestigioso informador de asuntos militares Zeev Shif, columnista del matutino independiente Haaretz.