MADRID (AFP) - La ex presidenta argentina Isabel Perón se negó en la noche del viernes a ser extraditada a Argentina, tras ser detenida en Madrid en cumplimiento de la orden de arresto emitida el jueves por la justicia de su país por la desaparición de un opositor político bajo su gobierno (1974-1976).
María Estela "Isabel" Martínez de Perón compareció a última hora de la noche ante el juez Juan del Olmo, de la Audiencia Nacional (principal instancia penal española), quien le informó de los motivos de su detención y le preguntó si aceptaba ser extraditada a su país, a lo que la ex mandataria contestó negativamente, informaron a la AFP fuentes judiciales.
Tras informarle, Del Olmo dictó, siguiendo la petición del fiscal y en atención a su avanzada edad (75 años), "libertad provisional con comparecencias quincenales" en el juzgado, según las mismas fuentes.
Posteriormente, la ex presidenta argentina regresó a su domicilio en Villanueva de la Cañada, al oeste de Madrid, donde había sido detenida en la tarde del viernes en cumplimiento de "la orden de detención recibida (...) por Interpol Madrid", según la policía.
Un juez federal de la ciudad argentina de San Rafael, en la provincia de Mendoza (oeste), había ordenado el jueves la captura internacional de Isabel Perón acusada por el secuestro y desaparición de un militante político bajo su gobierno.
El juez Héctor Acosta, que investiga la desaparición de Héctor Fagetti Gallego luego de su detención el 25 de febrero de 1976, un mes antes del golpe militar que derrocó a Isabel Perón, había girado el pedido de detención.
La negativa de Perón a ser extraditada abre ahora un proceso que puede durar meses, ya que tras recibir la petición formal de la extradición desde Argentina, un juez de instrucción llevará a cabo los trámites en España antes de pasar a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, donde un tribunal de tres jueces aprobará o rechazará la extradición.
Esta decisión es recurrible, lo que puede dilatar más el proceso, y aunque la justicia española decida finalmente extraditar a Isabelita, su entrega deberá ser aprobada en última instancia por el consejo de ministros español.
En Argentina, el presidente Kirchner avaló en declaraciones al diario Clarín las investigaciones de los crímenes cometidos durante el gobierno de Isabel Perón.
"Si los jueces entienden que hubo terrorismo de Estado desde antes del golpe militar de 1976, sus responsables también deberán ser juzgados", afirmó el mandatario argentino, quien, sin embargo, prefirió no pronunciarse sobre la orden de detención internacional contra Isabelita.
"Es una decisión de la Justicia y a mí no me corresponde hablar de eso", afirmó.
La viuda de Juan Domingo Perón vive España desde 1981, luego de pasar varios años detenida en Argentina, tras ser derrocada el 24 de marzo de 1976 por la dictadura militar que se prolongó hasta 1983.
Isabelita había asumido la presidencia argentina tras la muerte de su marido, el primero de julio de 1974, en su calidad de vicepresidenta del mismo, que ganó las elecciones de septiembre de 1973 tras regresar de su exilio español.
Desde su llegada a Madrid, la ex presidenta argentina ha vivido en la más absoluta discreción, con escasas apariciones en público y alejada siempre de la prensa.
El rotativo El País afirmaba recientemente que Isabelita justificaba su ausencia de la vida pública por su frágil estado de salud, ya que, según el diario español, la ex presidenta argentina sufriría la enfermedad de Graves-Basedow, que afecta al tiroides y que habría ido agravándose en los últimos años.
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